domingo, 17 de octubre de 2021

UNA VIDA MARAVILLOSA

 

Brilla el cielo esta mañana,
es momento de salir,
lunes o viernes,
no importa,
es la vida, es el mundo,
tuya esta sonrisa,
en cada uno de tus días,
resplandece el sol.

Visita el hogar de los ángeles,
admirarán la melodía en tu voz,
en tu cielo nunca habrá nubes,
sólo el fulgor que ilumina tu cara,
tus pensamientos, y recibes
mil invitaciones,
yendo de un lado a otro,
la gente te admira,
por la simple razón,
de hacer lo que amas.

Eres una flor que gira
donde la luz se mueve,
eres alegría, eres un ángel,
viviendo una vida maravillosa,
aquí, allá, donde sea,
tus cielos despejados,
son el sueño imposible de millones.

Vives una vida maravillosa
que parece nunca terminar,
sientes tu corazón vibrar,
todo parece perfecto,
las personas te rodean
de otras flores como tú,
tu hogar es un jardín 
con pasto de aroma fresco,
y colores que brotan cuando sonríes.

El cielo brilla todas tus mañanas,
tienes una vida maravillosa,
vives de lo que amas,
amas quien eres,
un resplandor cae y te sigue, 
no importa si es lunes o viernes, 
porque se trata de un sueño,
una fantasía,
guarda tu lágrima,
que nadie sepa tu mentira,
eres Dionisio con máscara de Apolo.

Cuando agachas la cabeza,
pasan como burla los años,
dejando abandonado 
el significado de vivir...

un sueño,

una fantasía.



Ilustración: "Greyed Rainbow" por Jackson Pollock

martes, 5 de octubre de 2021

COLOSOS

 

Supe de tu nombre,
como un golpe repentino de felicidad,
decidí derrumbar mi vida
en un impulso que atacó mis venas,
entrando por mis ojos,
explotando en el centro nebuloso 
del cosmos.

Supe de la gloria, del eco que abraza 
una voz que jamás titubea, 
obra de la poesía más intensa,
de una personalidad que no se disuelve
a pesar de las horas que se queman
durante la madrugada, 
sin callarse, sin perderse.

Esta es la niebla de la felicidad,
el humo que sale de tus labios,
de tu revólver cargado y caliente,
ahora despiertas de entre los muertos,
ahora que ellos poseen la última palabra,
pintando de negro tu panorama.

Titanes de la genética celestial,
humanos que figuran en los sueños,
de las criaturas que los crearon,
cíclico reflejo del mismo dolor.

Antes de asesinar a un pueblo,
de comer vivo a tu hijo,
lacera tu piel de acero,
respira el fuego de tus guerras,
una maldición envuelta con la 
pantomima de tus deseos,
míos o nuestros,
colosos que sostenemos el cielo,
la tierra con sus mares,
pilares de la caída,
de la desgracia.

Ay, de tu cuerpo surgió un falso profeta, 
advertencia en un eco
que promete jamás desaparecer, 
forjando los pilares de un mundo roto,
la esencia de su mal, con hierro y fuego,
solapando la injusticia mientras
llueven pétalos como lágrimas,
viacrucis de nuestra indiferencia,
oscuros y quemados.



LOS MUERTOS PUEDEN HABLAR

 

Hoy los muertos pueden hablar,
bendícelos, Señor, que estás en todas partes,
cuando sus palabras crucen a través
de la porosidad de los muros,
cuando sus ojos se detengan
en el centro de este mundo,
mirando de frente al abismo.

Y aguarden, antes de siempre escapar,
como el agua de la lluvia, 
a través de las bocas de inocentes,
un sueño que se desvanece para siempre,
antes de abrir los parpados.

Habrá un juicio que satisfaga el eterno deseo,
de sus sentimientos, sus vidas,
banderas que se queman al crepúsculo,
esperando un guiño fresco,
desde sus ojos negros.

Y ellos dicen,
hoy levantó el océano
su oleaje para chocar contra el resplandor
rojizo del amanecer,
a la distancia donde el mundo termina,
ahí, sobran sus palabras,
y una leve sombra,
acaricia las paredes con su mano helada.

Hoy hablan los muertos,
pero no con indiferencia,
a la eternidad que los somete,
ahora desprendidos de la carne y el hueso,
del dolor que conforma las etapas del corazón,
creciendo en negación,
y hablan con susurros cuando la noche
es más oscura, más silenciosa,
tal como si soñaran,
con la vida que se escapó de sus manos.

Los muertos pueden hablar,
y advierten el amanecer de un sol negro,
presagio de una vida basada en ilusiones,
cuando el cuerpo sucumbe a sus pecados,
el castigo de un Prometeo encadenado,
será la muerte para el mundo,
porque sólo en sus ojos,
quedará impregnada la verdad.


lunes, 27 de septiembre de 2021

EL DESCENSO parte 1

 

Encontré una salida del mar,

envolviendo con miseria mi máscara,

carne u otra cosa,

mi guía, mi faro,

fueron las voces.


En estos pensamientos arenosos,

sin aire, sin salida,

ahogué lo último de la virtud  


en la profundidad de mis deseos


Nací de las arenas movedizas, 

en un régimen acuático,

resonando en mis sueños,

como olas que golpean contra

rocas, contra la costa,

mi vida es una ilusión,

la de un rey desamparado

 y el máximo pecador.


ay, del cristal de este reloj que se rompe


Hoy, 

cometí un sacrificio,

en mis redes de pescador,

ilusiones, deseos,

gané un cielo inmenso,

por igual, 

todas las llamas en el infierno.


voy girando en descenso


Laceré mi carne,

mezclado sangre mía

y ajena,

en un rito sepulcral,

la luna se eleva

y cuida los mares con su

mirada trasnochada,

los días desaparecen

durante un bailé embelesador,

mi motivo de vergüenza,

tonto sin remedio,

asesino de las ballenas.


Ilustración: "El ángel del hogar" por Max Ernst

domingo, 19 de septiembre de 2021

EL MURO DE LA MUERTE

 

Nos movemos con el sonido de las olas,

al pasar de los años,

parece que la vida, 

está destinada a repetirse,

como si de un castigo se tratase,

el deseo de jamás haber nacido.


El tiempo parece un largo despertar,

colapsando la consciencia,

esperaría resolver todos los problemas,

vendiendo oportunidades perdidas,

mirando cada vez que sale el sol,

el absoluto muro de la muerte.


Para entonces, 

habré desaparecido,

quedándose atrás,

el recuerdo de mis manos vacías,

sumergidas en agua fría,

de frente a un espejo cubierto con 

una capucha negra.


Nada podría convencerme,

de esperar tantísimas horas,

¿Qué delimita la confianza

 de la gran cobardía?


Todo lo ganado y perdido,

son claridad en el iris del ojo,

los caminos cerrados,

señales de lo que nunca obtendría,

mi pase directo para salir,

quemando mis naves.


Ir más lejos,

de este hipotético muro de la muerte,

caminando días hasta lacerar mis pies,

 por qué, por qué,

siempre la pregunta,

encadenándonos a esta tierra fértil,

allá, donde la palabra es tiránica,

aquí, donde mi cuerpo es 

un imperio de tierra,

allá, donde mi mente es

templo de las decepciones.


Qué será entonces de la vida,

estimando alcanzar algún destino,

ilusión o materia,

casi tocándolo,

la decisión más adecuada,

con lujuria e ira,

pasión y tristeza,

el momento definitivo de 

esta existencia humana,

gloria o descenso,

atravesando el incesante 

muro de la muerte.


PIEDAD OSCURA

 

Siluetas de este deseo enterrado,
encausando el camino,
este racimo de nobleza,
y felicidad entera,
arde el corazón ante las imágenes,
de los ángeles que celebran,
siendo humano, siendo uno,
apenas alcanzas a observar.

Neutraliza este movimiento,
los labios del amor,
sucumbiendo a la sombra del cuerpo,
golpeando la belleza en su rostro,
esta piel podría ser más dura,
impenetrable a las necesidades,
a instantes de morir,
desesperados, resultan
los intentos.

Ah, piedad oscura,
vuelve el tiempo a esa realidad 
tan cómoda, calidad, cercana,
el corazón palpita con desenfreno,
piedad, piedad, lágrimas tan frías,
como el tacto de las tumbas,
el silencio roto ante el murmullo,
se vuelve en gritos, risas,
piedad, piedad para los arbustos,
el color primario antes de nacer.

Soledad del interior,
para los adentros de la mente suspicaz,
soñando directo con un abismo
dominado por las moscas,
y de pronto,
la melodía y voz arcana de los escarabajos,
esperando en el cuarto contiguo,
blanco, sin habla, quemando sus hojas,
y de pronto,
la vista insoldable de un laberinto
de tenues muros,
este aroma, este perfume,
eco de la piedad oscura.

Ay, cuál será el destino de estas lágrimas,
al encontrarse rotas,
tomando la mano de la ilusión,
libertad para rezar, 
estas paredes van cayéndose, 
tras la caricia en llamas,
cuál será el destino, despojado de 
auténtica lujuria, de impulsos bajos,
flores que gritan, 
crecen sin aviso, sin mesura, 
algo a lo lejos también se quema...

es el día, 
su resplandor,
habrás despertado,
ay, piedad oscura,
moviendo tan lenta,
pétalos, enredaderas,
colmillos...



Ilustración: "Pietà" por Gustave Moreau

jueves, 16 de septiembre de 2021

UN MUNDO IDEAL

 

En un mundo ideal,
no existe la insatisfacción,
todas las estrellas de cine viven
en una fantasía en blanco y negro,
como esta la realidad,
sumergiéndose en trivialidades,
disputas e imposibles deseos.

Toma nota,
para tu siguiente producción,
tras la lente de un programa,
las manchas sobre el suelo,
rojas, frías, y todo permanece
como está,
en silencio...

moviéndonos muy lento...

Habrás de enamorarte la próxima semana,
de nadie en especial,
un cuerpo gélido sin color,
ay, de este pálido destino,
afuera, esperan las constelaciones,
viviendo tan suavemente,
ahora los susurros son príncipes,
apenas comprensibles.

Y estoy llamando a mirar el reflejo,
de una supuesta humanidad,
de unión y salvedad,
pero la extrañeza también sucede,
y lo advierto,
las preguntas nunca encuentran 
su respuesta.

Toma nota,
de este mundo tan ingrato,
alabando a los que nada necesitan,
y para ti, hay un largo regaño,
una lección,
nadie es libre de contradecirse,
nadie es libre...

jamás...



Ilustración: Masami Teraoka