viernes, 28 de septiembre de 2018

NEGRA ES LA NOCHE


Negra es la noche y también respira,
latiendo está su corazón,
en alas de un ángel perdido,
tras los parpados de los árboles,
altos, viejos, pardos y rotos,
cuando los hombres mueren,
su recuerdo prevalecerá si 
 fueron mencionados como héroes,
así de negra es la noche y también observa.

Las voces suceden tras el horizonte,
ocaso cuando los perros ladran,
amanece tras horas de hastío,
luces transparentando peligro,
su destino es morir al caer,
álgidas serán por siempre,
almas en pena, voz en el eco,
rondando pasillos largos de ciudades confusas,
preguntando una y otra vez por su nombre,
cuando la luna acalora distante
se despiden.

En el centro de la noche,
brillan un par de estrellas,
ojos sirviendo como blancos testigos, 
la tempestad es un sueño,
por el silencio obediente,
un cuarto para la hora complaciente,
encima de los cuerpos sentenciados.

Apariencias equívocas,
señales como nubes en el cielo,
cayéndose en pedazos desde su interior,
circunstancia quemándose,
alrededor de la gloria,
apostando ciegos en la oscuridad,
suspiran para siempre olvidar,
hasta quebrarse,
vaho nocturno diluyéndose a través la voz.

Se te hunde el alma
abre tus sentidos
a Cristo
en carne y fuego
vuelve a la vida
respira.


jueves, 27 de septiembre de 2018

APAGÓN


Dedicando primeras horas y finales a una militancia,
recuerdo de instantes sometidos por la austeridad,
esta es la vida,
un trapo mojado sobre la frente,
esta es la vida que seleccionamos,
enfermedad bajo un cielo inclemente,
trago amargo sin licencia.

Acarreando los pasos una y otra vez,
desde infantes hasta envejecer,
tímida decadencia,
el tiempo tiende a engañar,
verdadero asesino.

Reconociendo tus vísceras a través del ruido,
víspera con los huesos...

¿Cuánto tiempo ha pasado?

Elegimos una ruta,
destello cuyo costo resulta ser la vida,
permaneciendo rota, lóbrega,
horas contiguas de sufrimiento,
imaginando otra realidad, 
otro mundo,
no tan distinto,
soluble en agua,
reflejando para siempre la luz del sol.

Sean otros rostros, otros momentos,
otros sentimientos, otros nombres,
sientes lo que yo...

Miedo, estrés,
ansiedad por sacrificarme,
empalar ambos ojos,
lacerar manos y pies,
¿Dónde queda mi dignidad?

Mi derecho a vivir y morir.

¿Quién elige el lado negativo de la libertad?
Todas las calles dejadas atrás,
Todos los labios  dejados sin besar,
independencia para elegir,
una pésima dependencia,
las espinas, el veneno,
las criaturas, las pesadillas,
este destino, los días,
los mártires no conceden opción,
duermen con la espada,
el revólver bajo la almohada.

Esta es la vida.

Arreglos florales,
Frente las lápidas,
voces provocando eco,
eco tras las paredes.

¿Cuánto tiempo ha pasado?

He perdido tanto,
alegría, ilusión,
vislumbrando lumbre sobre mi piel,
cuando a nadie pregunté...

¿Qué se siente estar vivo?

Desperdiciando la juventud,
revolcándose bajo una laguna mental,
la vida no es un lamento cotidiano,
años que bailaron para evitar morir,
un sueño vulnerado
no puede ser la vida que elegí
siendo otra instancia vacía.



***


En el horizonte los deseos cobran vida,
aquellos de juventud llegada como una bendición,
por el tiempo arraigada sin dormir
 y concluyendo lentamente,
una broma mortal...

¿Es la vida que tanto se prometió?

A veces, me pregunto:

Si brillará el crisol mañana.

Si es justo desear lo imposible.

Si esta piel se convertirá en ceniza.

A veces, todavía me pregunto…


Y una voz dice:

Tienes este mundo,
con sus rincones y alrededores,
rodeado por carmines,
fragancias y colores extraídos 
 desde la profundidad de la pupila,
internos como cavilaciones eternas,
hemos recuperado lo perdido,
a través de sufrimiento tan gélido,
a través de miseria ardiendo bajo la piel:
Inocencia, alegría,
otra oportunidad,
el mañana no es ayer,
nada se menciona igual,
imágenes emergiendo desde el ancho mar,
conformando los recuerdos,
irradiando un nuevo sol,
yace suspirando la esperanza,
marchado tras el tiempo muerto,
nocturnos y matutinos,
volcándose tras los errores,
temor habitante del futuro,
el futuro es hoy,
el temor es real.




Ilustración: Autorretrato por Ernesto Sabato

VENENO CAUTIVADOR


Vida,
te vuelves tan difícil,
cómo puedes ser tan superficial,
cómo puedes ser la contradicción más grande,
manejándote incapaz,
eres la victimaria,
arrebatando tu aliento a toda criaturas,
engañándolos con el sueño de la juventud,
Brindándoles miedo,
cómo te puedes llamar vida.

Yo traté de vivir.

Igual a todos los demás.

Eres veneno,
complicado de encontrar,
un paraíso de mortalidad,
cuando los atardeceres son hermosos,
cuando el ocaso anuncia destrucción,
eres envidia, soberbia,
una turba de incoherencias,
manojo de dolores,
pétalos de alegría sueltos,
en un arranque de ira.

Vida despertando en la oscuridad
selecta virtud proveniente de la mano de Dios.

Una clave,
la llave de la verdad,
tan fácil parece,
tan fácil y desolada,
circunstancias adversas,
inicio de los males,
salvación,
deambulan los rostros falsos,
decapitados por la realidad,
bajo tierra sublevados,
fatales.

Se van cuando me dejas ir.


miércoles, 26 de septiembre de 2018

LA BREVEDAD


Pasan los días disfrazando los años,
tan sumergidos por el ocaso,
son sueños a media luz,
ilusión de lampara maravillosa,
y me pregunto,
te pregunto,
Por qué me odias tanto...

Siempre fueron palabras,
maldecidas, puestas a secar en el viento,
una o mil tardes polvorientas,
a tientas de la frágil juventud
el lóbrego recuerdo,
ceguera convenida,
intentando alcanza algún destello,
con la yema de los dedos.

Nunca dejarás de esperar,
optando por un bando,
levemente la luz del día se va,
y es ese tu castigo,
sonriéndole a la nada,
un saludo desesperado a la noche...

Una recitada mentira,
que rosa cariñosamente el espejo,
y te pregunto,
por qué te escondes,
ahora estoy perdido
te pregunto
cuáles son tus sentimientos,
te pregunto,
Quién eres...

Jamás un mártir.

Mirando su juventud derretirse,
desde lo alto en la piel,
cuando todo lo que amaste,
es ahora una brizna,
te pregunto,
cuánto fallarás.
presa del miedo.

Quién serás mañana,
disponible para soltarse y vagar,
las calles son las mismas,
rutas que callan,
y te llenará el cansancio, 
imaginando pequeñas victorias,
cuando todo lo que tienes son derrotas,
te pregunto,
por qué eliges odiarme,
en dónde podré yo desaparecer...

Tus manos llenan el dolor,
tan juntas como si rezaras,
deseosas de vivir,
ajenas a la brevedad,
imposibles ante la satisfacción,
víctimas de la brevedad,
hijas indecisas de la brevedad,
silentes advertencias de la 

brevedad...


lunes, 24 de septiembre de 2018

CARNE Y HUESO


Desperdigando semillas por toda la tierra,
vidas encontradas,
como si fuesen una alma,
tan solitaria a través del olvido,
partiendo del gris,
caídos directamente del cielo,
amantes, fecundos,
en comunión con todos los animales,
mismos que sueñan,
conversan, cabalgan y devoran,
sobre su cabeza y lustres pensamientos,
envueltos en celofán,
arden bajo una estela,
respirando antes de caer el ocaso,
un sueño compartido,
lágrimas quemadas,

flores resueltas con sangre,
sentimientos encontrados.

Lo son.

En carne y hueso.

Convergen amor y odio,
 son cualquier guerra declarada,
bajo las olas tan azules, inodoras,
arrastrados hasta chocar con la playa,
arena de plata, rocas como nubes,
pálidas, brillando en una oportunidad,
imaginando una isla desierta,
una de las mayores crueldades,
son muchas manos,
un sólo cuerpo.

Recitado en carne y hueso.

Narra las mentiras,
a un mundo sin parpadear,
palabras sin significado,
sacrificadas al amanecer,
iguales, distintas,
sangre bajo el sol.

Si el amor y la vida
circunstancias adversas son,
nada reemplazarlas podrá,
apología destructora,
deseos, miedos,
esperanzas, anhelos,
un momento de sequía aproximándose,
bebiendo lo último de la juventud.
esta no regresa.

Prometiendo resurrección a la carne y hueso.


viernes, 14 de septiembre de 2018

EL TRAYECTO TERRENAL DE LOS POETAS


Colores que no poseen diferencia,
conector descrito igual,
fantasía insurrecta,
di el nombre,
cosecha, herramienta, trueno, lluvia,
ciclo inmenso todos los días,
llegando finalmente a su destino,
un hogar, un suelo, una cueva.

Animales perdidos,
como niños en la noche,
soñando con su futuro,
felicidad, poesía,
tormentas y erosión,
el influjo de los cadáveres,
todas las criaturas se transforman,
entre números y limosnas,
sueño visceral es el futuro
la muerte segura.

Sombra hambrienta,
destilándose por horas,
libertad que se devora a sí misma,
mes sin glorificar,
sucumbiendo al impulso,
sin mencionar ningún nombre,
montando guardia permanente,
tras la red invisible que atrae,
demasiado tiempo sin reparar,
demasiado se ha vuelto en ceniza.

Emigran los poetas al cosmos,
nadie sabe hasta donde llegarán,
quienes son en realidad,
una parvada aventurera,
una jauría tan hambrienta,
otros forasteros mirando al cielo,
se van, se van para siempre,
parten para no regresar,
adiós a los maravillosos poetas,
tan cerca de Dios van.

Levanta la pluma,
no permitas se ahogue en el mar cenizo,
héroes de la revolución,
pendiendo con el tiempo,
desde su filo,
son su igual...

Humanos,
sucediendo en el trayecto,
ejercicio de resistencia espiritual,
manteniéndose una eternidad,
cuando la palabra nunca es una,
momentos de gloria,
desperdiciados.


TEMOR Y TEMBLOR


He temblado,
provocando un anuncio,
irónico es el destino,
resoplando las trompetas,
Gabriel carga con todas,
sobrepuestas día a día,
como ilusión de cuerpos solitarios,
simbiosis de la carne, el hueso, la sangre,
roca, acero, cristal,
caídos directo de las alturas,
despertando siempre con miedo,
como enfermedad terminal.

La vida rige su propia velocidad,
angustia vestida con seda,
silencio tras el infarto,
voy y vienen,
tórridos sueños envistiendo,
voces o farolas apenas alumbrando,
calles ocupadas,
bajo el escombro,
lentamente se apagan.

Y mi desesperación...

(sigue)

He temblado,
como un animal extraviado en la noche,
soy la tierra,
monstruos diminutos,
rompen a llorar,
otros ríen, caminan distraídos,
fornican con el sol y visten sus cadenas,
beben directamente de las llamas,
es nostalgia por lo perdido,
una vida cuesta otra,
derivada de cal y arena.

He temblado,
sienten miedo,
a plena luz del día,
como un mal presagio,
fuera de sus cabezas,
llueve,
lamentos que no conmueven,
reproches acarreados como remanentes,
abrazados en la misericordia de Cristo.

Mi angustia...

(sigue)

Los ojos son de ayer,
perdidos tras un error,
vacío de los días siguientes,
sentencias que dicen nada,
acciones tan humanas
desde la primera y la mejor
 hasta la última y más terrible,
resultando un ciclo sin fin.


He temblado,
nadie escucha estas lágrimas,
se queman,
como las estrellas
 cuando abrazan la oscuridad.