miércoles, 29 de diciembre de 2021

MALDITA CIUDAD

 

Vivo una ficción,
aterradora cada mañana
cuando despierto besando el suelo,
pavimento sucio y triste,
pergamino donde escriben
los perdidos sus demandas,
lengua petrificada,
esta maldita ciudad.

Obsesionados con ser humanos,
bestias que supuran sangre
y ruedan como rocas sin nombre,
besamos los mismos labios,
rojos y calientes,
ciudad maldita,
hueste de mil diablos sin futuro.

Enciende un fuego,
respira el humo,
somos carne que transpira,
sueño húmedo que nos agota,
escribe tus última líneas,
respira el polvo de las estrellas,
somos uno esta noche,
escuchando tras la puerta,
gritos de fantasmas que 
su hogar perdieron,
las risas de los demonios,
jugando su última partida.

Acepta el sacrificio,
bebe del vino, 
el cuerpo desnudo 
de los inocentes es un vaso,
vaya golpe de realidad,
perdidos en el túnel,
salvos o condenados,
parte de la misma mancha,
creciendo a la par de arrugas,
son mito o parte del sueño,
si morimos jóvenes,
sea en algún rincón 
de esta maldita ciudad.



viernes, 24 de diciembre de 2021

BLANCA NAVIDAD

 

Fantaseo con una blanca navidad,
igual a una de mis primeros recuerdos,
donde este mundo prometía nunca terminar.
y la vida apenas comenzaba.

Hoy, me entretengo leyendo páginas
en blanco, grises, rojas,
algunas no escritas,
porque mis manos son perezosas, 
mis ideas extranguladas terminan,
y sólo puedo ver colores que lentamente
se borran, diluyendose día a día,
como fantasmas que gimen
tras las paredes,
y su voz es tan delicada,
un susurro que se muere,
en lo pálido de esas páginas.

Y estoy mirando una pintura,
cuyo ojo elegante llora,
y siento su rabia, siento pavor,
recorriendo cada espacio de mi piel,
es un retrato del diablo,
la raíz de todos los males,
y escribo acerca de su realidad,
la mía, la nuestra como humanidad.

Es un misterio,
que me atrae,
que me violenta,
el sonido, las marejadas y su aroma,
aquí y ahora,
y añoro la inocencia,
la ingenuidad,
el tiempo que se perdió.




Ilustración: "Atardecer sobre el bosque nevado" por Heinrich Gogarten

jueves, 23 de diciembre de 2021

MARIO ALMADA

 

Tengo intención de saber,
lo que significan estos sentimientos,
miedo, frustración,
cuál navaja es ideal
para extirparlos de mi garganta.

Quiero leer tu mente,
antes de detonar una bomba,
quiero saber lo que estás pensando
de mi,
no me hagas perder el tiempo.

No soy juez ni verdugo,
tan sólo un hombre como cualquier otro,
con sangre que chorrea de sus manos,
en este lugar desierto,
donde mi mandato es la única ley.

En mis sueños,
una bala navega por mis venas,
estoy enfermo,
creo iré mañana a la iglesia,
para suplicar el perdón,
para nunca jamás 
volverte a ver.

Y veo este mundo,
con los mismos ojos 
de cuando fui inocente,
pequeños y abiertos,
temiendo la oscuridad,
temiendo más la vida
que la muerte,
aun cuando mis intenciones
sean pura fantasía.

Creo saber la respuesta,
a cualquier pregunta que me lances,
honestamente, pienso irme 
antes que tú,
quizá peleando, quizá callado,
en mis palabras no existe el odio,
tan sólo una verdad amarga,
ahora no creo en nada,
salvo en el calor de
un revólver.

Dime lo que prefieras,
todos los días parecen un tempano,
fríos y esteriles, 
quisiera beber para que algo suceda,
hoy no tengo nada,
habrá quienes deseen realizar masacres,
aniquilar cuidades,
yo quiero morir en calma.

No soy quien para juzgarte,
la vida solía ser gratis,
fácil y bonita,
hoy mis lágrimas son rojas,
el calibre siempre importa,
el sonido permanece,
agujeros en mi cabeza,
la vida es un laberinto
donde terminas besando
el piso.

Con toda modestia,
mi esperanza en el futuro 
ha cesado, 
nadie me ayudará 
a sanar mis lágrimas,
ni el monstruo con el que
soñé anoche,
ni el temerario que soy.

Puedo sentirlo en la piel,
arrastrándose como serpiente
por todo mi cuerpo,
el momento de partir,
huir de la ignorancia,
evadir las advertencias,
sin importar el precio,
es hoy, sin otra excepción,
significa la vida conservar
o morir bajo la marea de fuego.


lunes, 20 de diciembre de 2021

HABLA CONMIGO

 

Donde quiera que estés,
a la vuelta de la esquina,
en algún rincón de mis sueños,
sostén con tus manos mi rostro,
habla conmigo,
aleja todo este miedo,
quédate por siempre en mi corazón.

Quiero recordar,
estos momentos contigo,
son la miel más dulce,
una pequeña maravilla,
inmensa para mi,
quiero que tus palabras,
vivan por siempre en mi memoria.

Dime lo primero que se te ocurra,
un latido, tu nombre,
prometo entender,
dime lo que más te guste en el mundo,
prometo escuchar,
quiero que me cubras con el baile 
terso de tu voz,
quiero revivir el instante,
cuando nos conocimos,
añorar mi vida junto a ti,
déjame llevarte de la mano.

Habla conmigo,
prometo hacerte sonreir,
dime lo primero que pienses,
una ola alejándose mar adentro,
prometo siempre volver a ti,
mi deseo se volvió realidad,
te conocí, te encontré,
habla conmigo,
prometo siempre escuchar.

Te doy mi vida,
eres tú,
mi poesía,
eres tú,
el tiempo,
este maravilloso existir,
eres tú.

Por siempre,
Saydee.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

EL MOMENTO DE LA TRAICIÓN


Irremediable placer de la tortura,
vertiendo cavilaciones e intrigas por el camino,
es umbral, es sombra y circunstancia,
oración que vierta en mi su fortuna.

Y el destino exige retribución,
por los errores de ayer,
inmediata cortesía la que reclama,
te acorrala, extrangulándote en sueños,
cantando la miseria,
el miedo en voz del más terrible demonio.

Aclaran los meses este cielo,
embarneciendo los poemas,
espinas para la primavera,
una broma cruel en verano,
advirtiendo cerca de la tumba,
cuando estas lágrimas son sinceras,
embarrando con fango el otoño,
intimidando el frío en inverno.

Cuál es el pago para los deberes de sangre,
ardiendo fuera de este corazón,
atormentado por existir en el mismo mundo,
girando como huracán de polvo,
enloqueciendo por la promesa de un paraíso,
cercano donde siempre llueve,
y el nombre da su espalda 
a la sordera de nuestra humanidad.

Son demasiados rostros, 
lugares y fantasías,
el destino, el exceso marcando sus pasos,
instando a saludar, a seguir,
las marcas de su cansada ansiedad,
marchando bajo una luz opaca,
podría ser la mayor obsenidad,
meditando el odio,
en tanto las moscas 
sobrevuelan su cabeza,

prefiero perder la razón a concebir 
sus maneras,
su odio y motivos,
desdibujando su sonrisa,
reprimiendo un grito,
adquiriendo valor desde
el cercano momento de la traición.


LLUEVE TODA LA TARDE

 

Llueve toda la tarde,
en un sueño de invierno,
donde diciembre invierte su brillo,
de sonrisas a un rostro viejo.

Cruza un cuervo con prisa,
este cielo gris,
mirando el mundo como lo hacen
los árboles altos,
sagrada es su voz,
un eco abyacente en el movimiento
del viento,
aliento del que nadie sabe.

Llueve toda la tarde,
sobre el reino de la sombra,
mientras un toro gimotea,
concebimos colores, deseados o no,
una lluvia en país extranjero,
una zarza a punto de arder.

No se detiene el tiempo
y tanta es su vanidad,
susurrando lo imposible,
bajo una reververación extraña,
transformándonos en pétalos
en su mirada demoniaca, 
no tiene razón de ser,
mientras palabras vienen y van,
como ruedas de la realidad,
cada color cae donde debe.

Llueve toda la tarde,
mañana no puede ser diferente,
en medio de este verano,
con sabor tan gélido,
indiferente a todo lo que sabemos,
es nada si se compara con el pasado,
no existe ningún futuro,
salvo un dulce aroma mojado.

Llueve toda la tarde,
flechas de luz penetran la mirada,
real o ficticia,
especialmente divina,
llueve bajo las manos,
tras la nuca,
una pluma negra,
de cuando fuimos
el cuervo que se va,
muriendo al ocaso,
a punto de encontrar diferencia,
cuando guiñe su ojo la luna,
todo parecera olvidado.

Beberé cada gota,
hasta localizar la última...


martes, 14 de diciembre de 2021

TANGENTE

 

Siempre quisimos cambiar el mundo,
de eso trata la juventud, 
egoísmo que impulsa a crecer una montaña,
esperando una oportunidad entre miles,
estos ojos nunca más se detendrán,
esperando una palabra entre un millón,
enloqueciendos. 

Fuimos los primeros,
porque el ímpetu es luz y oscuridad,
una fuerza para sobrevivir,
libertad o demencia,
fuego que arde dentro del pecho,
un latido tan grande
y fuera de control.

El ser humano,
último en mencionar su nombre,
todos somos él,
una parte, 
mínima o inmensa,
pendencieros a través de este mundo,
una esfera sin voz.

Heridos por las mentiras,
tristes por no realizar un deseo,
la vida dura lo que un parpadeo,
es el mismo sueño de siempre,
colonizar el sol,
librarse del vértigo,
sanar con las palabras,
amarrar los sentimientos
que se escapan como potros
sin dueño.

Siempre quisimos conquistar el mundo,
aun cuando no sabíamos caminar,
transformando nuestra vida,
intercambiando nuestros ojos,
bebiendo de la única lágrima,
siempre quisimos ser otros,
saber lo que se siente,
quemar las naves,
arrancarse la piel.
muy despacio.


***

Te guiaré por el filo de la navaja,
desprendiéndonos de la desesperación,
sin otro color que el de nuestros ojos,
fuera de las cobijas de la tentación,
verdadero motivo del caos.

Y sueña con una razón,
para que nadie pueda escuchar tus gritos,
en tanto escribo lo que ocurrirá a continuación,
la pereza, el llamado de la eutanacia,
saliendo de este cuerpo,
llegando ante las rejas del cielo,
colmando de halagos una existencia
que nadie merece,
un tiempo distante,
una misión la cual perseguir...