viernes, 31 de mayo de 2024

NADA ESPECIAL

 

Quiero creer,
en la esperanza de mejores días,
que llegan como suave
despierta el alba,
una sarta de promesas huecas,
y nada especial se resuelve la vida,
la mía, es un frasco sin fondo,
cayendo en cámara lenta,
muy despacio se quiebra.

Quiero creer,
en el nombre de un nuevo día,
libertad a secas y sin apellido,
que no espere a la vida
para ocupar la misma jaula,
cuyos barrotes son lo blanco
y sombreado en mi sonrisa.

Es lo mismo cada hora, cada minuto,
los segundos son una presión en el pecho,
tan rápido como se consume el tiempo,
en la carne y en los sueños,
sin voz, sin más aviso que el caos afuera,
jalando hasta salir de la tumba, 
en este mundo que se condena al fuego,
hirviendo en una olla grande.

Este es el mundo,
donde las emociones son fragmentos,
dispersos allá en la oscuridad,
donde el sol nunca alza,
no hay algo especial que me sonría,
no hay nada a lo que pueda brindar alegría,
hoy quiero creer,
en un momento distinto, 
el instante de cambio,
cuando la desazón parece la única puerta no cerrada.

Ahora, nadie se diferencia del otro,
yendo como pervertidos por el miedo, 
alimentándose de lodo y carroña,
y no soy diferente cuando la ira me controla,
desde la médula, huesos y entrañas,
causando que los días pierdan su nombre,
quiero imaginar un futuro
de mil piezas diminutas,
quebrándose lejos, 
allá en la nada.

Pienso en el presente y su poca verdad,
deslucido sin mediar palabra,
entre lo que sucede y explota en el mundo,
de la pluma acaece un silencio y la deriva,
olas inmensas que transforman su color en mis ojos,
de agua cristalina a rojo ceniza,
hasta desaparecer completamente.

En dónde inicia la responsabilidad,
si acaso habremos de sobreponernos al final,
en tanto resistimos la distancia que nos ahuyenta,
la misma quemazón de andar sin rumbo,
y en todo lo que puedo pensar es,
soy nada en especial,
cuando el diablo a la medianoche dice:
"este mundo es diminuto,
  tan absorto en desearse la muerte."



Ilustración: El castigo de Antinoco por Gustave Doré

sábado, 27 de abril de 2024

AL BORDE, UN OCASO DE MUCHOS

 

No hay secreto,
en huir con los zapatos puestos,
como un susurro en medio de la noche,
yendo por callejones sin respirar,
desapareciendo entre la luz de farolas,
cuando los rostros no existen,
cuando su significado 
difiere de la realidad.

Gira tu cabeza
y bebe hasta el fondo,
atente a lo que conoces,
sonrisas pintadas
conversaciones forzadas
mientras abres tus brazos
y cierras los puños.

¿Quién eres?

Un reflejo opaco,
en el aura de incertidumbres,
vaho que se confunde con la oscuridad,
un fantasma tras cada sonido,
el toque helado de una mañana
de gris semblante.

¿Cómo se llama tu máscara?

Tras una oclusión aparente,
sea tu sonrisa, conducto de más incertidumbre,
a nadie y todos, restriegas la verdad en decadencia,
y te sabes iniciador de la cacería,
contra los niños en abandono.

Y es momento de callar, 
de nunca subestimar la larvada carencia,
mientras golpeas contra el suelo un vaso,
y despojas del elixir a los mortales,
porque son bocas con la sed de un sueño,
de lo que es verdad y lo que no,
pero adivinar u opinar lo que sucede
afuera de los párpados,
no te corresponde.

ese ya no es tu derecho.



Ilustración: Caspar David Friedrich

sábado, 6 de abril de 2024

LA NAVAJA DE OCKHAM

 

De un camino a otro, 
la mejor solución,
vendida frente a tus ojos,
cortada a la mitad.

No olvides,
callar la voz,
esa que anuncia del relámpago su caída,
es momento de borrar las manchas,
sin ver que sean de sangre o tinta,
en la ceguera, tan sólo puedes sentir,
si la tierra bifurca sus cauces,
si acaso es opción,
permanecer de pie y hablar sin la verdad,
equivaliendo a huir en silencio.

Si con el primer destello del alba,
cada cuerpo descubre su pecado,
aquel que sostiene cada párpado en la oscuridad,
andando por cualquier calle solitaria,
sobre la mano, el color rojo resbala,
el instante cuando todo el amor nace
en una sola frase,
irrumpiendo tras el crepúsculo,
cada golpe en esta vida
habrá valido la pena.

Ahora, los días sucumben,
arrastrados por todo el suelo,
hasta desaparecer lento,
y son arena escapando del reloj,
agua que apenas moja mis manos.

En una marca de nacimiento,
aguarda la cadena favorita de errores,
y sobre un páramo abierto, suceden accidentes,
en las partículas del golpe entre fuego y viento, 
la elección fue cometida.

Y si fuese posible,
sobrevivir a la misma probabilidad, 
dos o tres veces por una cantidad incalculable de años,
por más fácil que parezca,
la mano encara el rostro,
el destino, la duda o la lluvia,
aquí viene la inundación,
lo que sea que decida llevarse,
lo que sea que la muerte arrastre.

Palmas arriba y ojos descubiertos,
para cada cual que no diga su nombre,
un mensaje en la unión de los dedos,
sean dibujos en blanco y negro,
líneas largas sobre el suelo.

Nada queda por hacer,
salvo un corte con la navaja,
tan rápido que desliza con suavidad,
perdiendo luz ante el guiño del cielo,
librándonos de todo el mal,
de el dolor, de la libertad...


Ilustración: Party of Mobilization Day, circa 1936. Painted by Daniel Sabater y Salabert

sábado, 30 de marzo de 2024

LA CAÍDA DE LOS CORAZONES

 

Cada lágrima arde,
como sangre hirviendo bajo el párpado,
ahora, cuando el sol promete no brillar,
a pesar que los días nacen sonriendo.

En ausencia de lo que conocimos,
vivir y amar en natural acto,
con suspiros vertidos al aire,
a este mundo en su brisa,
y este como una bombilla de luz,
se rompe como un corazón sin nombre.

Difícil redactar cada línea,
en la misma carta para nadie,
leyéndose con aliento frío,
con los ojos apagados,
y tan inútil esperar,
por algo bueno que suceda,
cuando la tinta mancha el papel,
en cartas que no tienen destino,
improntas como ceniza vuelta a la noche,
en la letra gris de una fortuna peor.

Supimos comer en la escarcha,
incluso de los huesos de pájaros,
esperando de la vida, 
oportunidades de triunfar,
Padre, aquí te habla tu hijo,
cada gota de sangre en mi, bulle con fervor,
pero ahora, late poco mi corazón.

Porque fácil es asomar al abismo,
encontrando consuelo sin complacencia,
fácil acercarse, tocar lo que no está,
cuando en mis ojos, 
un fuego ardía y recuerdo su intención,
hoy, es la nostalgia de un brillo
que jamás igualé.

Confieso, 
haberme lastimado,
para ocasionar algo,
la caída de un relámpago,
cuando el puño golpeó la pared,
una que no hablará,
sobre mi nariz azoté la sartén,
brotó realidad, caliente y roja,
manchándome las manos con el crimen,
y con ese rojo pinté mis tardes,
el ocaso roto en mi pecho,
la ilusión de lo que jamás alcanzaré.
Me lastimé para confesar, aquí.

En ausencia de todo lo bueno,
a mis sueños sobrevino
esta sensación de permanente ahogo,
una marea áspera y seca,
negra y fría,
la sensación nociva un sabor amargo,
la bestia que reconoce su nombre.

No me queda aliento,
y apenas la tormenta viene,
con mil lágrimas que arden,
cuando la vida no es satisfactoria,
sino una lucha por la indiferencia,
yendo de un lado a otro en la jaula,
y el acoso de fracasar es la cuerda
que lentamente raja la carne en el cuello.



UNA VENTANA ABIERTA

 

Decido esconder la verdad,
iluminando esta vida apenas con una vela,
golpeando el muro hasta sangrar.

De un demócrata a otro,
el liberalismo es tu solución final,
las antorchas están encendidas,
obligando a la masa a renunciar,
mientras unos votan yo moriré,
si antes no la bomba no detona.

La torre iguala en su majestad a los cielos,
almas suben sin mucho que temer,
caídas desde la borda de este mundo,
por el cause divino que todo ve,
que nada siente,
será la manera de vivir,
en un hogar sobre la tierra.

Alcen las banderas,
los cuerpos, las lenguas,
monumento a la existencia humana,
su necesidad de atención,
el eco fortuito de perderse,
un ojo metido en el picaporte,
la blasfemia de los que en este mundo confían.

Las puertas están abiertas,
los muertos esperan,
de un libertario a otro,
el comunismo en la mayor solución,
cortándole el cuello gallinas y bueyes,
devorando el corazón de las reces,
de un solidario a otro,
esta nación es un capricho,
vitoreen a este asesino,
lo único que tendré,
es una ventana abierta.


viernes, 29 de marzo de 2024

NADA PERSONAL

 

Cómo puedes andar tan ciego,
negado a los demás,
envuelto en tus sábanas sin contemplar,
lo que pasa delante de tu ventana,
tan colmada con dolor,
tantas manos sucias que esperan sustento.

Y vas ensimismado, vas en tu carril,
vas pretendiendo la mejor bondad,
como si el mundo no fuese terrible,
mismo que ayudas a perjudicar.

Cómo puedes actuar así,
alegre y confiado, sin alma,
imaginando tu vida perfecta,
ignorando lo que no te duele,
llenándote la boca con tus ideales,
para devolverlos en fino discurso,
en pura carroña asquerosa.

No quiero hacer de esto,
un drama excepcional,
pero tus manos tienen gran deuda,
nada entiendes,
actuando con tanta seguridad,
un líder aprendiendo de la inmundicia,
eres la mosca atrapada en la boca,
masticada hasta la miseria.

No es nada personal,
lo juro sobre tu tumba abierta,
voy a rechazar tu mano,
lo que sea que concibas en tu cabeza,
y deseo cada demonio te devore,
en lo profundo de tu asqueroso infierno,
bienvenido a tu vida,
pedazo de mierda ambulante.

Quiero dejarlo claro,
no es nada personal,
eres mártir de las circunstancias,
de tu propia indecisión, 
de tus deseos aberrantes,
viviendo para evitar las consecuencias, 
cuando en tus manos,
la bomba avanza lento,
lento, muy lento,
avanzan con los días,
muy lento hasta matarte.


jueves, 28 de marzo de 2024

ANDANDO

 

Aquí, en la mitad de todo,
aprendemos a vivir con dolor,
determinando una postura,
una guerra y sus nombres,
para cuando terminas de luchar,
cada uno de los muertos
velará el trance en tu sueño.

Nacimos para vivir, 
desmintiendo intenciones ralas,
andando en sintonía con el mal,
aquí, la lucha jamás termina,
entrando a un nuevo baldío,
esperando una eternidad.

La salida de un nuevo sol,
la llegada de un auténtico ángel,
una promesa que nunca sucederá,
tantas lágrimas como malos deseos,
vertidos en una lluvia de noche,
aquí, esperando absolución,
esperando desaparecer...
(por la eternidad)

Andando, 
como si inclinarse en una iglesia
te pudiera salvar,
nunca se trató acumular posesiones, 
no es un asunto de vanidad,
andando hasta quemar la soga,
hasta consagrarse a la vida. 

Andando a ciegas,
cuando la verdad de tu nombre,
es un fantasma perdido en el trance
de cualquier voz,
andando para no permanecer,
andando sin cometido o rumbo 
por la perpetua oscuridad.

Verás como en un sueño,
del cielo sus pleitesías,
reposando bajo tierra
con la vista nublada,
volverás a nacer sin miedo,
y tras cansarte de tus pies 
enrojecidos por andar 
todo el día sin rumbo,
a través de un valle  donde la sombra 
desconoce el calor,
el brillo y la ternura.


Ilustración: Alix Appearing in Mask, por Tony Robert Fleury