jueves, 18 de julio de 2024

CADA VEZ MENOS SOL...

 

Cuán voraz es la vida,
dejándote indefenso frente al mundo,
bajo la mirada de un ojo sin clemencia,
asediado por las moscas, 
por rostros con afiladas fauces,
con las manos tiesas,
y un frenesí suplicante 
de ya no despertar.

Cuán despreocupado es el destino,
rebajándote a un recluso con lepra,
entumecido como piedra,
pestilente y despojado de hambre,
de sueños, de cualquier sonrisa,
deseando un trago de agua bendita,
del veneno que detenga la carnicería.

Y en esta inmensa oscuridad,
oscilando como un alma perdida,
bajo las piedras, 
gritando sin mover los labios,
en este cuarto de horas sin nombre,
cada vez menos sol fluye en tus venas.

El daño se queda para siempre,
un ímpetu salvaje,
el temblor que te impide morir,
hoy, toda dignidad estorba,
mientras los fantasmas
se deslizan por la pared fría,
aprietan tu cuello, 
exhalan y muerden,
mientras tu sangre cae al suelo,
cae desde el cielo,
desde los dientes, 
desde su lengua.

Y esta rueda que gira,
repite cada día su marcha,
manteniéndote estéril y desdeñoso,
loco y con espuma en el hocico,
persiguiendo una meta sin premio,
ahora que las semanas son meses
y años muertos bajo la tierra,
hay cada vez menos sol en la ventana,
y se añora tantita alegría,
una luz que permanezca,
por alguien que sin pensarlo sonría.


UN EXCELENTE VERANO

 

Hicimos de la vida,
con la música y las risas,
maravillosa sinfonía,
hicimos realidad un deseo,
de bañarnos con la resolana del sol,
ascendiendo en nuestro propio
océano despejado.

Bello cada día,
ahora que los meses se detienen,
lanzamos las botas para descansar,
lejos en la pradera de este verano caluroso,
un sueño que no termina,
con tanto por hacer.

Tomados de la mano,
continuamos viajando,
corrimos a través del bosque mojado,
los árboles no dejaban de llorar,
su olor a tierra se volvía agua y nadamos por horas,
llegando donde nace tanta arena de plata,
donde repetimos una y otra vez este día.

No pudimos parar,
montamos el viento y caímos
donde la noche abraza el mundo,
pero nuestros párpados nunca cerraron,
y volamos otra vez,
al palacio donde brotan las flores y el vino,
y las palomas visten largos vestidos,
no de blanco, sino del color majo de tus ojos.

Paraíso, te visitamos un momento,
largo y silencioso,
nos tomamos de la mano y fuimos 
donde nadie más pudo antes,
el centro del universo,
iridiscente al caminar sobre su puente,
descansando de lo terrenal,
mojando nuestros pies en su dorado río.

Somos para lo que nacimos,
puedes creer su maravilla,
lo que siempre quisiste en tu imaginación,
los pinos altos, las playas interminables,
el agua brotante, cálida, 
los colores transparentes en tu risa,
hicimos de estos meses,
un verano espectacular,
tocando lo profundo del cielo,
acomodándonos para leer el destino, 
aun cuando en mis recuerdos,
sólo fue una tarde cuando llovía. 


SUSPENDIDOS EN LA OSCURIDAD

 

A mi parecer,
no quedan palabras,
sólo burlas y majaderías,
de los que viven en pos de corromper,
revolcados hacia dentro por sus olas, 
en sus palacios invisibles,
como si cada una de esas palabras,
fueran ladrillo y concreto.

A mi parecer,
sus fauces permanecen abiertas,
son animales perdidos en la noche,
esperando amanezca cerrado,
nuestro cielo tan azul con nubes,
es su risa,
algo muy contagioso,
el veneno imperceptible,
nos espera agonía, 
y una lucha por sobrevivir.

***

Somos pasajeros,
en este viaje de escalas grises,
embriagándonos con la sola existencia,
tan aburrida como entusiasta,
obligándonos a residir en castillos sin techo,
heridas mal curadas,
andando sin rumbo,
como seres sin hombre,
entre aplausos y burlas crueles.

Sembrando en el centro de nuestras ciudades,
ramos felices que jamás sonríen,
y osamos arrancar sus pétalos, uno a uno,
celebrando lo que encontrará final,
y con el aire estrellado,
se van por la ventana como un sueño
que nadie concibió,
rivalizando con la idea de un universo,
el útero y el jardín,
los pétalos y salud por ello.

A mi parecer,
no hay forma de medir un insulto,
su antes y después,
de lo que ven un par de ojos negros,
turbando su visión, las paredes que rompen,
y siendo víctimas del espejo,
siembran espinas en la sombra,
dispuestas a matarnos lento.

Las viejas burlas que rondan el aire,
siempre invisibles,
esperanza de los que viven 
para malograr este mundo,
tan maravillo,
hastiado de tanto horror,
equiparando la paciencia del ser humano,
fértil, mezquino y curioso.


miércoles, 10 de julio de 2024

UNIÓN

 

Un día después del otro,
despertando sobre una nube,
sobre los párpados, 
apenas abiertos, apenas con un poco de color, 
nubes parcas, son las siete como los dedos 
en la mano, y cuento los pasos hasta la tierra fértil,
un día mejor que otro,
una pluma que sirve mejor bajo la lluvia.

La tumba está abierta,
es el precioso recuerdo que nunca se empaña,
el café llena el termo y éste la taza,
mi maravilloso castigo,
mi gozo perdido, contando en reversa,
en medio de este panteón, 
en una ciudad que nunca calla,
el calor se bebe, ese que nadie habita,
cada palabra resucita,
la noche cuando nadie escucha,
tu voz, tu vida, tus días.

Bendito sabor,
transfiriendo el momento,
del pasado al futuro, al presente material,
lápidas sin brillo,
poesía ilustre ecumbrada, 
aquí, donde duelen las páginas,
de lo que mi pecho no permite escapar,
un golpe de alegría, humeante, 
ardiendo, y a lo poco, desaparece,
fulgor que destruye y recrea,
todo es verdad
o nada merece la pena.

Qué sentido tiene alcanzar la gracia,
complaciente y dual,
la sonrisa que desaparece,
va y viene la lluvia,
si esperar consiste en resistir,
cualquier esperanza es sombra,
un veneno dulce,
si la bondad se torna en algo malo,
el día se confunde con noche,
y el sol nunca más vuelve a salir.
(regresa por aquí.)

Ilustración: La Tumba (unión del cuerpo y alma) por William Blake

miércoles, 3 de julio de 2024

CAMPO SANTO

 

Es este el día,
cuando todo lo hecho,
vuelve a su inicio,
suceda en un chispazo del sol,
o se caiga por la borda,
como un sueño gris del
que no se puede despertar.

Y lo único que deseas,
cuando la vida pasa tan rápido,
es desaparecer en un parpadeo,
cuando todo lo que conoces 
se oculta temblando en la oscuridad,
detrás de las nubes,
donde nadie pueda encontrarte.

En un rincón de tu cuarto vacío,
lentamente te ahogas,
llenando una copa con cada palabra de tu boca,
con lo reseco de tus labios,
donde las preguntas se arremolinan,
anunciando la cortina se ha cerrado.

Ayer aprendiste del ocaso,
a no mirar directo su fulgor,
qué otra cosa queda por hacer,
si tu voz se apaga,
el tesoro vendrá de tu voluntad,
en una noche densa,
el campo de los muertos,
tras tus pasos sobre la tierra.

Lucha, lucha por mantener con vida esta verdad,
la aurora resucita en tus manos,
antes de volver la mirada,
el pecado cobrará su deuda,
deteniendo tu latido,
el miedo más grande,
cayendo en tu cabeza.



Ilustración: Harold H. Piffard

viernes, 28 de junio de 2024

FICCIÓN ESPECULATIVA

 

No urge conocer a los ángeles,
esos que se manifiestan en las luces del cielo,
y las voces, fuera o lejos de mi cabeza,
el cantar de los que llegan sin avisar.

Sube a mi máquina del tiempo,
hoy cuando los éxitos de la radio 
a nadie competen,
ahora, el ruido y el caos son reyes, 
luces rojas que anuncia el camino,
la llegada del reino en una promesa
de imaginaciones huecas,
dale motivo de ser,
dale "enter" a los jodidos fantasmas.

Morir es derramar sangre fría,
un cuento de nunca terminar,
sueño diario con máquinas y sus lágrimas,
heladas como mis manos antes de tocar la suelo,
preguntándome en dónde estoy, en dónde podría estar,
y llamando por teléfono sin motivo,
sin mensaje o dirección.

Dale me gusta a las naves que bajan,
si llegan y derraman muerte con sus luces,
seré tonto de no creer,
escribiendo la eternidad en una broma,
en la breve libertad antes de existir,
escribir es forma y el triunfo,
cuando la voz es pobre e insistente.

Aquí, el mañana es divino,
la oportunidad para romper todo sin arrepentirse,
aun con las manos en formol,
con los pies clavados en el suelo,
despiértame si la vida se trata de un tormento,
con mil vergüenzas por recibir.

Cuánta fantasía hay en la paz,
y sangre en la guerra,
cuánta verdad en las injusticias diarias,
una cruz de cabeza derribando el sol,
ahora el futuro y el pasado son la misma vibración, 
sin tema o muerte,
dale enter, dale rewind, dale borrar
curando la pena con el sabor magistral de la cebada, 
hoy, cuando todo hace falta y nada,
es el hecho comprobado de esta realidad.



jueves, 27 de junio de 2024

POEMA

 

Cada día es un cambio,
de rostro, de mano, de sueños por cumplir,
andando sin temor y con un secreto,
en labios sellados, con la vista en blanco,
a punto de compartir la emoción,
con la pluma retenida en la mano,
sangre en el tintero,
y en la piel, nace toda la historia.

A la par, salimos de cacería,
con tantos corazón aun por romper,
cuando las estrellas brillen tan hermosas,
este cuerpo tiritará en la noche,
en una suave trampa,
necesitando alguien que brinde 
cobijo a la desesperanza,
la misma inútil tragedia,
el rostro sobre la mano,
la mano en el pavimento.

Cada día es un destino,
condenado o descrito,
por un tercer ojo que nada ve,
en el centro del vientre vacío,
quiero saber lo que se inventa en tus sueños,
lo que sufres cuando empapas la almohada,
somos cazadores, somos un suspiro,
igualando la inmensidad ufana de las horas,
así de pronto nos vamos,
dejando lento de escribir,
escribir para mi o para tu fantasma,
aquí está mi inspiración,
en un poema,
un poema con tu nombre.