sábado, 30 de octubre de 2021

DIONISIO

 

Viene y va en suspiro cauto,
imaginación de los días de inocencia,
regando en todos los hijos,
semillas de árboles frondosos y prado verde,
a la sombra de la tierra prometida.

Prepárate para el ocaso,
asoma la luna coronada en ausencia,
sus labios son el fulgor que alumbra
la oscuridad que rodea,
cayendo lentamente en su sueño,
pestilente es el estómago de la bestia.

Abre tus ojos,
suelta tu deseo,
la faena que dure cien años, 
sin contemplación o temor,
semillas de amor,
semillas de fuego,
un mundo que arde sin razón.

No todo es una advertencia,
bajo la tutela de voces roncas o claras,
en casa de los amantes de invierno,
dónde quedaron las rosas, las uvas, la carne,
los días condenados, 
los secretos a escondidas,
esos años frágiles en la memoria,
vertidos como el mejor vino.

Marca las paredes con sangre,
de otro cuerpo y ya,
un pétalo de orquídea espera caer,
en favor de tu corona opaca,
escribe con cera quemada,
la suavidad de tus ojos,
tan superficial y templada.

Descienden las temporadas,
con ardor, temple o ventisca,
a manos llenas con el tiempo,
una historia infinita de alas rotas,
abanicos de este mundo,
coro de corazones vacíos repitiendo:

"es todo imaginación,
  las semillas de amor,
  las semillas de fuego,
  las curvas de una sonrisa
  que arde sin razón."



jueves, 28 de octubre de 2021

PARA UN HOMBRE MALO

 

No se trata de enjuiciarte,
apelo a tu comprensión,
eres cruel, eres indiferente,
a todo el mal que escupes.

No sé cómo duermes tranquilo,
pretendiendo una imagen de santo,
pero es verdad,
eres un hombre malo,
una sombra sedienta de luz.

Ojalá encuentres redención,
humana o celestial,
guarda lo poco de inocencia
que aún tienes en el corazón,
porque incluso hoy,
encuentras bello
todo lo terrible.

Puedes creerme,
no se trata de juzgarte,
pero contigo no sirve el espejo,
cuando la imagen solapa tus 
malas intenciones,
te gusta forjar el acero
con el menosprecio,
eres un hombre malo,
muriendo con su propia espada.

parece inútil advertirte, 
mantienes tu corazón en la flama,
inútil tratar de razonar,
cuando crees conocer
la cantidad de lágrimas 
cayendo del cielo...


lunes, 25 de octubre de 2021

PLANETA SOLITARIO

 

No te despidas,
sin antes suscribir tus deseos,
penando la vida entera
sobre una hoja de papel,
aquí vienen los números,
aquí vienen las emociones 
contraías por tu corazón de piedra,
perdiendo la noción del tiempo,
tu nombre y recuerdos,
varado en este planeta solitario.

¿Lo has pasado bien?
Cruzando juntos el umbral,
con una copa todavía en la mano,
hablando de toda la ira,
la resignación sin morir,
un rasgo inocente de frustración,
resguardando la sorpresa,
aun sin besar los labios,
de la traición.

Estás en presencia de la edad,
a orillas de lo que nunca volverá ser,
es momento de afrontarlo,
Cristo no murió en vano,
y te vi, ahogándote en mis sueños,
bajo la luna en su cuarto,
en la copa, 
bajo un mar de rojo intenso,
en la copa,
bebimos de tu sangre.

Este mundo siempre será cruel,
cambiando su nombre por otro,
al amanecer, cuando el primer brillo
del sol es una daga ardiendo,
cayendo directo en el agua,
no te despidas,
si no puedes ganar,
escribe los versos más bellos,
los que tanto te complazcan. 


¿Puedes sostener en lo alto tu fe?

¿Saber lo que significa el amor?

¿Mantener para siempre el control?


Y se trató de caer,
sobre un almohadón sin plumas,
durante un ocaso infinito,
se trató de caer en los días oscuros,
sonriendo de frente al destino,
con las manos abiertas,
perdido y asustado,
varado en este planeta solitario.



SEVERO

 

Aquí estoy,
volviendo sobre mis pasos,
un revés imaginario,
un abrazo a la vida, al tiempo,
tiritando mi cuerpo,
un sofoco en mis pulmones.

Cuál es el secreto para 
que el corazón encuentre paz,
dónde está el repositorio
para todo el miedo,
dejando alguna cadena,
dejando atrás,
lo que veías como tu hogar.

No es excusa,
el cambio está documentado,
así como el mundo va girando,
lento o veloz,
pido a Dios me sostenga en su mano,
mientras sigo adelante.

El momento,
el plan de rescate,
la lucha interminable,
el sol comienza a brillar,
resbala el sudor por el cuello,
aquí vienen los próximos días.

Esta es una carrera,
por la vida, por el amor,
por el triunfo,
por aquello que tanto deseas,
aquí estoy,
pero no puedo esperar más.

Un planeta solitario,
una oportunidad para poblar,
transmutado en alguien distinto,
alguien construido con sueños,
vagabundo o sonámbulo, 
no puedo detenerme,
es la ley de los cuerpos,
si no abres los ojos,
tu condena es la muerte,
si no quemas las naves,
nunca sabrás lo que conquistaste.

Hoy la vida se abre,
muy grande y bella,
llegando a puerto seguro,
inmenso como la esperanza,
resistiendo durante la batalla,
tomando por el cuello la adversidad,
hoy, este mundo es uno conmigo,
es momento.

Aquí estoy,
en plena marcha,
emprendida desde que nací,
única, solitaria o acompañada realidad,
pretendiendo un beso 
de la vida, del tiempo,
este es mi cuerpo, 
brillando en medio de la nada oscura,
respirando en pos de mi alegría.


sábado, 23 de octubre de 2021

SÁBADO, 23 DE OCTUBRE 2021

 

Hoy es el fin del tiempo,
una mañana nublada,
como si los días 
quisieran castigarse a sí mismos,
escapando fuera del sonido de una voz,
fantasía vuelta en pesadilla. 

Un año atrás,
de propia realización,
un sonido lejano sin suceder,
estela quemándose en la palma de 
una mano desconocida,
pétalo de una flor que llora,
fantasmas que nunca su temor erradican.

Y fueron ilusiones turbias,
como un río largo que desaparece 
en el horizonte tibio,
buscando la sonoridad, el grito,
el calor, un racimo de vida nueva.

Es posible morir sin olvidar,
un trasgo en el fondo 
de un vaso curtido con hielo,
sea dolor, éxtasis, una emoción sin despertar,
cambiando la fecha del síntoma,
un camino distinto, decidido, 
sin más lágrima,
como definitiva expresión del amor.

Parece una broma que nunca termina,
severa, como la mano divina en papeles
antiguos, en el corazón discapacitado
del destino, una plaga aun sin rostro,
el día que sucede y anuncia 
su propia decapitación,
real, sucede y sólo Dios decide,
misericordia o condena.

hoy, 
bajo el agua
con el corazón ardiendo
conduciendo rápido
para llegar
visitando el paramo 
de las tumbas
una visión gris,
no muy lejana...



jueves, 21 de octubre de 2021

LOS ESTIGMAS

 

¿Descubriste el significado de tus miedos?

Ahora tantos años en la distancia,
dejando atrás quien fuiste,
abrazando con desesperación,
con lágrimas frías en los ojos,
quien eres hoy.

Parece un trabajo fácil,
develar lo que habita tras los días,
cuando en tus sueños,
recibes una llamada del futuro,
y su voz dice:
"Buenas noches, papá".

En tu imaginación construiste un imperio,
justo a semanas de tu deceso,
parece que la carne se ha ido,
pero el dolor siempre persiste.

Es momento de medir tus signos,
tus palabras, tus pasos, tus logros,
abre tus manos y permite caer la lluvia,
cuán valiente crees que eres,
creyendo ahora en la esperanza,
ahora, es demasiado tarde.

Será confiar si es verdad o mentira,
de las promesas que rechazaste hace años,
abriéndote paso bajo la tormenta 
de una noche cualquiera,
supiste que habías errado tu camino,
gritando hasta lacerar tu garganta,
cuando nadie más podía escucharte.

Y no puedes saber lo que pasará,
salvo por la línea que dibujaste,
sobre una hoja de papel, 
tomando el lugar del horizonte,
sobre tu frente con tinta,
sangre que brota desde tus ojos,
como un eco de la resignación,
de aquel dolor que nunca se va.



Ilustración: "San Francisco" por Caravaggio

LA SAL EN TUS OJOS

 

La sal en tus ojos,
resbala lento hacia tu boca,
choca con su contorno,
húmeda y tibia.

Y se queda sola,
como un susurro perdido
en la negrura del espacio,
ahí donde no brillan las estrellas,
lejos, donde nada importa.

No viene de tus sueños,
sino de un corazón afligido,
aquel donde reposa tu nombre,
una mancha negra en el cielo.

Y debes pagar el precio,
de mantener muy alto el orgullo,
cuando a veces, te derrumbas,
sin existir algún remedio.

Lentamente se enfría,
endureciendo el sonido de tu risa,
acariciando los poros de tu piel,
desapareciendo pronto en un suspiro.

Y sólo le pertenece a tu alma,
anestesiada como el sabor de la sangre
pretendiendo escapar,
hacia donde nunca imaginaste.


Y parece advertir,
cuan infinito puede ser el dolor,
cuanto puede costar,
reparar tu corazón.

¿Quién eres tras la sal en tus ojos
 que siempre nubla tu vista?



Ilustración: Odilon Redon