miércoles, 23 de diciembre de 2020

ESPÍRITU Y CARNE

 

Ese ruido

despertándome de la tumba

una voz, una sirena

alto en el cielo

tanto que casi puede

besar la luna...


Muéstrame tu cara

despiértame en una casa de colores

una que despida luces

desde tus dedos

en tus ojos

bajo tus labios

en mis entrañas

un dolor

inextinguible...


Hijos de la tempestad

en espíritu y carne

lejos y después

en la tierra

en esperanza de una eternidad

el sabor de tu esencia

concentrando mis pensamientos

en un futuro imposible...


Rondando la noche

tras la tiniebla

regresando desde adentro

del útero

una mano

tuya o mía

rodando cuesta abajo...


Dime tu precio

te quiero y deseo

para que habites en mi boca

domines mi cuerpo

seas mi rival

condenes mis actos

desde afuera

donde quiera que estés

donde el sol no queme

donde tu nombre

se empareje con la gloria...


Vamos en círculos

sin saber a dónde

te quiero y deseo

para que me lleves

no de regreso a la tumba

sino a tu esencia

con la que besas la luna

vamos, toca la tierra

déjame ver las estrellas

eres una con la existencia

un misterio

atorado en mis emociones

eres nombre

eres mi obsesión 


Por último

hagamos un testamento

con letra y hálito

sobre mi piel

sobre una roca

si quieres que aúlle

si deseas que suplique 

sólo imagíname 

tan vivo 

y estarás viva 

conmigo...



Ilustración: La Ex Alumna por Rafael Cauduro

No hay comentarios.:

Publicar un comentario