miércoles, 9 de diciembre de 2020

LLÉVAME A UN HOSPITAL

 

Tras una luz que abrazó la mirada,
mis ojos envueltos sin cesar,
el ramo de flores multicolor,
apareció ayer en mis sueños,
llegó su voz en un susurro,
antes que todo ocurriese,
tras el cristal rompiéndose.

Lee mis labios
como si se movieran,
un demonio se llevó nuestros días,
dejando atrás,
su complicada edad.

Quiero recordar,
cuando la vida estuvo
llena con bondad,
idealizando mil días
frescos como fruta recién cortada,
iluminados por un sol interminable,
quiero recordar,
lo que fue mi juventud,
lo que fueron esos días,
antes del quebranto.

Llévame a un hospital,
ya no tengo control,
tiritan mis manos, 
sólo hay manchas 
en donde hubo pensamientos,
llévame a un hospital,
y pétalos, uno en cada parpado.

Intravenosa en un pasillo largo,
caen las pastillas como una cascada,
¿Podré ver algo más que oscuridad?
confieso y sea mi voluntad,
rompí todas mis promesas,
y no estoy satisfecho.

Desintoxica mis intenciones,
nada escapa a la gravedad,
quiero esconder este dolor,
mismo que estalla mi corazón,
deja de respirar la posesión,
escuchó mis pasos en reversa,
un eco, el golpe,
de llantas reventando.

Y veo las flores
en mi rostro,
tan rojas y chorreando,
lavando mis labios,
cortando cada rastro
que fuese mi voz,
veo las flores,
y escucho lo que dicen,
son las flores,
las flores del mal.



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