Dedicado a Mick Karn.
Yéndonos a la deriva,
matizando de colores,
estas palabras que dicta el viento.
Refulgente, este brillo
que se desliza sobre la arena,
de mi playa privada.
Un disparo bajo el agua,
perdido en la isla,
botellas de plástico,
flotando bajo mi lengua,
mensajes de auxilio,
y un rumor desconocido.
Naturaleza de los átomos,
fundiéndose tras un suspiro,
lejos del cielo,
juntando nuestras manos,
en el corazón de esta isla,
escapando en un sueño.
bajo una luna que vigila.
Todo lo que siempre quise,
un cielo tan blanco,
cuernos de rinoceronte
por adorno,
estas balas que se van,
quemándose en el aire,
tengo palabras
y un sueño equivocado.
Quiero romperme la cabeza,
en este mundo inmenso,
quiero ser esclavo,
de un amor eléctrico,
permitir que se derrumbe
mi imperio,
de aspiraciones y anhelos.
Quemé mi carne,
un asilo de lamentos,
perdí mi calavera,
piedra preciosa,
ojalá puedas ver,
mañana nadie vendrá.
sólo me queda regalarte
mi voz...
Para que se escuche,
por todos lados,
denunciando lo que fue mi vida,
más allá de la tersa playa,
esperando en la ilusión,
de mi propia isla.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario