Si en este lugar nunca hubo nada,
sufrimos por una amenaza sin igual,
cortejando cada día la muerte,
alejándonos de nosotros mismos,
mostraste las garras,
pudiste respirar
bajo del agua sucia.
Un cazador,
preparado para atacar,
algo frente a nuestros ojos,
fauces de metal.
Podrán pasar cien años,
las promesas regresarán,
cometimos mil errores,
cuando de noche soltamos
a los perros,
el olfato nunca decreció,
ahora no quiero saber,
como esta historia va a terminar.
Este mundo continúa girando,
comiendo un cadáver al amanecer,
cuando los planetas se alineen,
nada quedará por decir,
salvo por el tiempo que ya transcurrió.
Algo, afuera en los bosques,
entre las ramas secas por el otoño,
rompiéndose como huesos de pájaros,
pequeños y delicados,
afuera en la oscuridad,
la decepción existe,
el riesgo de morir,
algo, flotando en el aire,
aunque los ojos estén desnudos,
nunca lo veremos.
El cazador,
listo para sobrevivir,
cruzando un circulo de fuego,
descalzo en la tierra,
frente a nuestros ojos,
fauces de metal.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario