sábado, 31 de diciembre de 2022

EL MECANISMO

 

Desmantela el mecanismo
autónomo en tu rodilla
en el centro del universo
sintiéndote enfermo
a tiempo para abrir la tumba
abrazando tus huesos 
en la oscuridad de tus parpados

cerrados a la incontinencia
ignorando los pernos
paralizado ante un litro derramado
sangre que se quema roja
como este sol a punto de colapsar
infierno con rostro humano
los gritos y su eco
en el exterior de un espacio 
inmenso y desilusionando tus manos
extinción a petición divina
es momento

desmantela esta máquina inservible
a tiempo para morir en extremo dolor
árbol de la vida color y sentido
forma y sentimiento
carne con fisuras
agujeros oscuros tras la nuca
observa desintegrarse tu cuerpo
y grita para conservar el sueño
quemándote con el filo saliendo
por tu pecho
mecanismo de cables y estrago

salud por el instante último
cayendo a través de este filo
de esta cadencia sin métrica
a tiempo de comprender
la infinita cadena de miseria
que resuelve y aprisiona 
la vida
y es el delirio de un enfermo
treinta y nueve de temperatura
rompe rompe con la máquina

a minutos de nacer
llegaste para eternamente sufrir
en el interior de este cuerpo sin peso
en el ojo abismal de la ignorancia
paralizado en la espiral sin nombre
luces que no brillan
colores que sangran por tu vena
mecanismo de engranes de eco
es destino arder en el olvido
cada pensamiento es fatuo
universo colapsando
los números se equivocaron

donde las razones son motivos
son intenciones en el lugar donde nace el fuego
aquí son los círculos perfectos
del malestar en la cabeza
desastres cayendo del cielo
partiéndose por la mitad del cuerpo
tu voz es silencio
aquí donde el ruido es perpetuo lamento

dominándolo todo
desarma este mecanismo en tu brazo
alfa y omega en medio de la vista perdida
es momento de medir los pasos
la estrategia en la garganta
ideas huecas en tu cerebelo
explotando con las tripas por fuera



LO ÚLTIMO

 

Ay, destello blanquecino,
bajando en un copo de frío penar,
abrazando un sueño sin cumplir,
deseo perpetuo por lo imposible.

Y en la noche habitan los gritos,
una lluvia imparable y amarga,
en tus labios puedes tantear su dolor,
cuando en la noche habitan los monstruos,
las debilidades de un pasado
 y el pavor en cada rostro por su futuro.

Observa en tu divinidad contrariada,
el recorrido de estas almas pequeñas,
sin perdón, sin bautizo de la estrella,
yendo hacia donde erige la oscuridad
su fruto, sus fauces, su rugido,
obtén un instante de misericordia,
corta el hilo,
separa tu mente,
corta el corazón 
en dos.

Y si la vida es sólo una pesadilla,
envuelta con tu luz cegadora,
alas de polilla de grueso agitar,
espera pronto por el sabor,
de la tibia miel,
un momento tan fugaz,
cuando una pregunta es condena,
misma a susurrar sin motivo,
qué existe más allá.

Si los días están despojados de calor,
si no existe más que nieve,
si esta carne no resiste más dolor,
un golpe, una quemadura,
caminar directo al vacío,
la ruta de las almas pequeñas,
dales, Señor, tu mano,
en esta vida compasión no hallaron.

Y destello,
ahora no tienes camino,
avanzando a ciegas,
la carne y hueso es mero engaño
de malas intenciones,
el cortejo de lo que siempre
se rompe un corazón,
sea entonces, una roca sin quebrar,
como el recuerdo,
silencio de aquellos que ya partieron,
su recuerdo,
lo último que gritarás
en el más horrible de tus sueños.

sin esperanza
ni descanso...



Ilustración: Scott Hampton

sábado, 24 de diciembre de 2022

FIN DEL JUEGO

 

Equivocamos una letanía,
no fue para un trono, para una llovizna,
dejamos atrás el sueño profundo,
para nombrar una cura para el dolor,
conocimos otras figuras
para los mismos animales,
bailamos alrededor de una hoguera,
sacrificamos el cuerpo
en pos de un alma nueva.

Ropas descoloridas
que no abrazan la aureola,
otra guerra por lidiar,
esta vida trata de crear,
el mismo juego perdido,
cuando no pude soportar,
experimentarlo hace tiempo.

Un drama se enfría sobre el papel,
una pequeña nota en blanco,
no habrá espacio en tu corazón 
para el odio, no lo permitas,
este es el fin del juego.

Equivocamos el camino,
esta tierra conduce al infierno,
y es tanto lo que deseamos,
revolcarnos en el lodo,
sin diferenciarnos de la tragedia,
a manos llenas,
escrito en una premonición,
en el alma de una libreta con mil 
poemas, y cada uno firmado
con la tinta de mis venas.

Cuánto más soportaremos,
este juego casi termina,
no puedo abrazar tu aureola, 
tan brillante, lacerando con su filo
toda mi piel, todo lo que soy,
es momento de abandonar
el campo de batalla.

Aquí el caos, la noche eterna,
una intensa helada 
congelándonos los huesos,
no hay más rompecabezas por armar,
más caminos por tomar.

Es el fin del juego,
momento ideal para morir,
Potestades, ángeles de la creación,
sujétenme en sus brazos,
descoloridas nubes,
vapor de un par de labios sin calor.

Tus ojos parpadean,
sin pertenecer a este mundo,
aun estás dudando,
si la vida continuará
o si este es el verdadero
fin del juego,
el fin del juego,
la noche más extensa,
el frío más punzante.


Ilustración: "Nighthawks" por Edward Hopper

ENLAMADO

 

No desistas,
dentro del capullo,
tus manos encontrarán las mías,
en nuestro lecho,
herirás mi cuello,
camino largo a mi corazón,
saboreando una forma distinta
de dolor, cuando este cielo
aun se niegue a caer.

Vendremos de regreso,
después de ser deglutidos,
como semillas sin destino a florecer,
gritaremos tan fuerte,
enlamado esperaré por tus palabras,
una vida pudriéndome en carne 
y alma sin premio.

Seré el moho bajo la cama,
una sombra en tus parpados,
no desistas, la vida aun es infinita,
disfrutando de la humedad,
seremos deshechos romanos 
en el coliseo, devorados,
devueltos una vez más,
no creo expresarme igual,
hiriendo mi cabeza,
ojalá pronto regreses,
dame entonces,
ligera prueba de vida para comprender.

Probaré cuánto pueden estos sentimientos 
resistir, cuándo pueden esperar antes
de desmoronarse, enlamado como 
fruta podrida, con cien moscas alrededor,
el corazón de una manzana en tu jardín,
seca, a punto de explotar,
será un delirio, 
será un intento sin realizar,
romperás tu cascarón,
volarás hacia tu libertad.

Vendremos de regreso,
aun después de la promesa
de una tumba compartida,
como flores enterradas por la nieve,
gritaremos tan fuerte,
y enlamado esperaré por tus lágrimas,
esta vida parece descomponerse
tan rápido, en carne y hueso,
un alma dorada sin premio.



Ilustración: Nicola Samori

COMANDANTE MORIBUNDO

 

En tus últimas palabras,
qué será de este mundo,
andando sobre el mismo patio
congelado, con las piernas rotas,
porque desde una botella rota,
tu sangre gotea despacio.

Ahora, todos los días son grises,
quedan los recuerdos
de tu pie al borde del abismo,
tan a punto de caer,
y mordiendo una pastilla, 
siempre el mismo sueño
que jamás se cumple,
una pastilla para conciliar 
leve descanso,
una pastilla para no pensar
en morir.

De frente a un palacio de paredes
roídas, ahí donde una derrota
significó el resto de tu vida,
la eterna caída de tu pluma,
comandante, tus últimas palabras
celebrando el fin de este juego,
eres el nombre de la vergüenza,
a tu salud, el último trago,
no habrá otro amanecer,
tan sólo permanece
este infinito sabor amargo.



Ilustración: "Gustavo Adolfo Bécquer en su lecho de muerte" por Vicente Palmaroli

EL CAFÉ ESTÁ FRÍO

 

Cumple mi deseo de un sueño sin final,
mantenme acurrucado frente al fuego,
con agua y alimento para sonreír en la vida,
sé mi guardián para alejar las pesadillas.

Acompáñame cada noche fría,
cada tarde gris cuando oculte su rostro el sol,
tras una cortina de nubes,
dame el calor de un hogar sin goteras,
un sitio donde el café nunca helado amanezca.

Desearía pagar ningún precio
para detener permanentemente el tiempo,
cumplir todos mis deseos,
desearía un amigo que prometa jamás morir, 
desearía aferrarme más pronto a la vida.

Las puertas permanecen abiertas
y cada ventana rota,
nuestro aliento es frío,
como el café de la mañana,
un corazón que se parte,
un deseo sin realizarse, 
jamás.


sábado, 10 de diciembre de 2022

SÁBADO NEGRO

 

Desperté hambriento, 
con este peligroso sentimiento,
recorriendo mi cuello,
sin oportunidad de respirar,
deseando jamás haber nacido.

Soy rey,
con minúscula, 
de súbditos y animales,
soy poeta sin corona,
pluma u hojas en blanco,
naciendo de la raíz de un deseo,
soy rey sin destino,
piedras u alguna cosa.

Otro sábado separado de las manzanas,
pretendiendo ante el espejo sobriedad,
amarrando los caballos a un torcido árbol,
pretendiendo no escuchar su cortejo,
cuando los recuerdos respiran mejor,
naceré de una idea sin trastorno,
bebiendo del agua
de la fuente sagrada,
donde nada sentido tiene.

Y suceden los minutos, las horas,
sentado sobre la tierra que llora,
polvo, huesos, despojos de lo que estuvo vivo,
ardiendo bajo el sol,
mirando hacia el futuro,
donde todo es neblinoso, 
esperando nacer de nuevo,
donde el ruido no parezca un delito,
sin medidas nocturnas,
sin otra manía por deshacer.

Desperté tan sólo para caer,
¿cuándo y dónde será suficiente?
Los años aun están por suceder,
desperdiciando estas nubes en el cielo,
sin oportunidad por viajar encima de alguna,
¿acaso la vida siempre es buena?

Una pesadilla sin suceder,
mis parpados continúan abiertos,
en estas venas corre el miedo,
intenso veneno,
desperté para mirar lo que sucedió,
mientras los parpados rebano
y las venas lloran,
tan ciego ante los huesos,
ante esta inmensa luz del día,
la oscuridad.

La oscuridad perfecta.


jueves, 1 de diciembre de 2022

DICE EL CIELO DESPEJADO

 

Dime si disfrutas igual de la tarde,
dice el cielo despejado,
permitiendo mirar a través de él,
la inmensidad que asoma,
un pasado aun presente,
un futuro no oculto.

Mueve tus manos,
la pregunta ya no importa,
la voz es el sonido,
cálido destello de sol
cayendo sobre tus mejillas,
y no parece tan extraño,
siendo aquí o en ninguna parte,
donde la vida se mueve
y siempre continúa.

Puedes reconocerlo,
si acaso es tu nombre,
con lo que conoces en 
este lado del universo,
si te acercas lo suficiente,
este cielo despejado te dirá,
azul celeste en el manto del espacio.


Ilustración: "Visitando el país de las aves" por Vasily Kafanov

lunes, 28 de noviembre de 2022

ANTES / DESPUÉS

 

Yendo por la misma avenida,
una tarde condenada como todas,
antes o después,
en los inmensos días de la vida.

¿Por qué las horas no se aferran a sobrevivir?

Somos tan fútiles como ellas,
suspiramos los segundos,
un reflejo en el agua de nuestra piel,
recordando cuando tantas almas aun 
contaban sus historias,
yendo por la misma avenida,
cuando sus tardes de sol opaco
eran en verdad infinitas.

No podemos quedarnos,
los minutos no perdonan...

Se adormecen el aroma de la banqueta,
seremos parte de la misma sombra,
tantas manos arrugadas,
sus voces roncas y cansadas,
estos ojos que se cierra,
antes de preguntarse de qué está hecha la realidad,
después de chocar con su ominosa pared,
porque un cuerpo derritiéndose 
jamás delata su nombre.

Otros parten y nosotros,
nosotros quedamos esperando,
esperando sin pensamientos
y en silencio...

Somos una hoja en blanco.



VIAJA LEJOS

 

Quiero escapar de mi circo,
donde soy el propietario
y un animal enjaulado,
con melena oscura y garras cortas,
quiero rugir donde el sol apenas sale,
quiero viajar tras el ruido
de la luna al pestañear...

Estoy desnudo, 
bajo un reflector fundido,
ojos ciegos y carne cruda,
el efecto de una roca dorada
a razón de mis intenciones,
es la vida un sueño en movimiento,
suspirando tras las rejas,
de esta bolsa de sonrisas chuecas.

Y disfrutaré de robar a través de un juego,
mirando en la mente de los demás,
en cada una de sus acciones,
mientras jamás despierten 
de este sueño que ladra para sobrevivir,
soy parte de este club de cerdos,
todos, siempre, si cupiera duda alguna,
destinados a morir.

Viaja lejos,
mientras aún puedas,
dejando atrás las noticias rotas,
supurando de la voz,
un susurro en el centro de la cabeza,
y dicha sea la sombra,
reflejo de una mirada, tuya o mía,
a punto de viajar,
viajar muy lejos,
donde ni siquiera la imaginación 
pueda alcanzarnos. 



Ilustración: "La boda de Eros y Psique" por Pelagio Palagi

domingo, 27 de noviembre de 2022

AMOR / ODIO

 

Por qué aferrarnos
a una sola cosa,
amor u odio,
es fácil gozar de ambos,
si el tiempo alcanza para ello.

Amanecer que sabe a victoria,
incandescente luz sin rostro.

El ego es un infierno,
revés contrariado, 
emoción sin dueño,
por qué aferrarnos a una poesía sin uso,
inmediatamente sucede la perdida,
la eterna obsesión,
nuestras armas de diario,
el amor viene del cielo,
oscuridad casi obscena,
el intento de encontrar 
más vida que la nuestra.

Divide el corazón,
en amor sublime
y odio verdadero.

Hagamos una prueba con la boca,
bebamos de las nubes,
colores, minutos, sabores,
agujeros en la nariz,
no recuerdes nunca,
los mejores momentos,
de calor y sonrisas,
incéndialos,
permítete caer,
fallar, adolecer 
y morir.


sábado, 26 de noviembre de 2022

REY ANIMAL

 

Encabeza el descenso con tus rayos ultravioleta,
no es una muestra de odio ni amor,
es la mentira arrastrándose por tu piel,
cual serpiente de escamas púrpura
y ojos guinda, irrepetible,
qué es lo que dice en tu oído,
espera y pronto verás,
pronto verás,
absolución en este mundo o en cualquier otro.

El nacimiento de las hortalizas,
cruzando el mismo ocaso antes de despertar,
esperan las mujeres rojas,
fantasmas con lanzas, con guirnaldas 
en su cabello parco,
nacimiento de los altercados,
sus manos oscuras y gruesas,
tus rayos ultravioleta que todo enamoran,
rey animal de intenciones suicidas,
rey absoluto por un día.

De aquí a todas partes,
con el viento en las estrellas,
ramificando las entrañas en esta tierra,
rojas como la sangre que supuras,
y sin desear observas,
cuando cae de una nube el fuego que engulle los deseos,
diminutas esferas azules, 
frágiles en un manto celeste cual terciopelo,
caen ahora las hojas pardas de otoño en tus pensamientos,
el cordero es sacrificio,
el cordero es tributo,
el cordero es carne y hueso de tu rostro 
sin nombre, sin emociones.

Salve tu alma,
en lo profundo de un agujero sin aire,
rostro de sol, guía de los perdidos,
cuánta belleza en un instante,
relámpagos que lloran encima de una flor,
vagando por los confines de su sueño,
mantén en tus pensamientos,
cuáles podrían ser las preguntas,
rey de nada o quienes te veneran,
el ascenso desde la semilla,
en un grito,
ya no existe el derecho o el alterno,
abajo, arriba, es una sola vista de
aquí para siempre,
centro, plural, este viento sopla
innumerables navajas,
todas clavándose en tu corazón.

Rey de nada o quienes te veneran,
de tus rayos libera el fluido primordial,
alimentando cada uno de tus cráneos,
las sensaciones petrificadas,
añorando la ceniza de tu bosque,
las bestias, los prados vertidos en 
segundos escarlata,
rey animal, muy débil para sobrevivir,
corona de espinas,
tu corona,
te queda la eternidad para sufrir.



Ilustración: "Serpientes liberadas" por John Dyer Baizley

jueves, 24 de noviembre de 2022

POR SIEMPRE EN EL CIELO

 

Es hoy,
nuestro animado cortejo,
dime tu nombre y lo apuntaré en el cielo,
disfrutemos de hoy,
sin tragedias sólo tú y yo.

Vayamos a caminar,
nunca es demasiado tarde,
bajo este pálido resplandor,
ahora que la luna sonríe,
quizá mañana el mundo termine,
vayamos tomados de la mano.

Me parece que es la ocasión correcta,
cuando los errores se olvidan,
es su nostalgia la que regresa,
por qué abríamos de perdonar,
los que fuimos ya murieron,
es hoy,
quienes somos.

Una flor, una canción,
cálido sabor del vino,
un recorrido fortuito entre las estrellas,
seremos héroes un momento,
mañana, también,
el primero con sabor
al último, un retrato con marco dorado,
ese primer momento,
el mejor, el más delicioso,
será una leve caricia este beso,
celeste al partir la luz del día,
estaremos por siempre en el cielo.

Dejemos el amor nos guíe,
como en el borde un río que ruge al avanzar,
si te digo cuánto es el amor que siento por ti,
quizá me mates cuando escuche de tu voz
lo mismo, y si todo estará bien,
quemaré mis libros,
desharé mis retratos,
escribiré aun mil poemas,
todos llevarán en la eternidad 
tu nombre, tu nombre,
divino por siempre
divino.



Ilustración: Rene Magritte

ES EL MOMENTO

 

Frente al agua,
línea barata antes de 
encontrar el cielo,
las advertencias en el camino dicen,
el costo es muy alto.

Enfermo,
paga tu cuota,
asesino del sur,
míralo a los ojos,
reconoce intenciones,
tu nombre en el suyo.

Llega luminoso en medio de la noche,
si acaso la vida es un sueño,
si la punta de esta pluma escribe con veneno,
añora el castigo,
ardiente como el infierno,
es momento,
apunta y dispara. 

Dedica a tu tiempo,
una carta suicida,
quémala si la música suena fuerte,
un millón de gritos en la garganta,
sangre, navaja, filo, dolor,
piel desgarrada.

Es el momento.

Es la inundación,
lágrimas de sangre,
es el destino frente al agua,
es el destino quien reclama,
muy quedo te susurra al oído,
muy quedo...

es el momento de matar.



lunes, 31 de octubre de 2022

LA MÁQUINA DE SUEÑOS (1)

 

Oh, placer que te pierdes ardiendo tras la cortina de espesa niebla, 

el color pálido de la luna es testigo,

silencioso como un trueno al cuarto de hora,

sostén el palacio donde los colores repercuten como centellas,

la fiesta donde escapa el alma en su transparencia

arraigada en protección de cómoda y cálida piel,

húmedo es el desierto y tan seco el océano en mi lengua,

proporcionándole una corona de clavos a mi cabeza,

fantasía que rápida ahoga el fervor,

un momento donde se mencione la experiencia,

son labios enrojecidos de tacones altos,

gemidos y besos volviéndose fríos y como la muerte,

cercana y suave como una caricia cariñosa,

donde el sol brilla y ríe, y ríe y llueve cuando llora,

es momento de recibir lo que mereces,

más de lo que podrías en la mejor y más

llamativa pesadilla, un tormento, un instante, 

dignidad al permanecer incrustado entre arrumacos,

y se esconden por la vergüenza de su carente forma,

aquí, en la máquina de sueños color carne,

jugosa a placer y extendiéndose una eternidad

soporífera, humillante,

realidad que se delata en reversa,

fantasma con luces en sus costados,

su carcajada nunca se calla,

ahora, despierta, ahora y nunca.




sábado, 29 de octubre de 2022

TIERRA PÁLIDA

 

Atado a las emociones 
y de las manos,
un círculo perfecto,
comienza nuestra oración,
flores en tu boca, 
todo lo que queremos,
es una respuesta tibia,
de nuestra propia voz.

Viene otra oración,
un momento de claridad,
uno, todavía en el vientre,
recuerdos de la vida que fue,
sin destino, sin atracción,
recuerdos de una
juventud salvaje.

Qué vimos con los párpados echados,
a nosotros,
racimo de tiranía,
brotando de la tierra pálida,
somos un sueño testigo
de la inmensa tortura, 
vemos lo que asoma,
alguna promesa,
en estos días de luz y sombra.

Por favor, 
sacude mis temores,
es tarde para arrepentirse,
para retomar nuestros nombres,
el fuego llora en silencio,
en nuestro pecho,
el círculo se rompe.

Atados,
a la deriva,
noches calurosas,
perdimos la voz,
la oscuridad es grande,
encadenados a las palabras,
nació con pánico la belleza,
acompañando los versos
que son mentira.

Cae la carne en los pétalos,
desde el cielo 
a tu ala cristalina,
membrana de tus labios,
de tu eco,
fraguando lo ganado
y mi derrota,
el desahucio,
tu olvido.


  

jueves, 27 de octubre de 2022

COMIDA RÁPIDA

 

De pie, esperando por lo que pedí,
un montón de sufrimiento para llevar,
cercano a ser un parásito sin dientes,
sorbiendo de la sangre que 
siempre se esparce en el suelo.

Y pienso en lo más grande,
un ente absoluto,
maravilloso, florando en el espacio,
sin mirar atrás y sin miedo,
devorando el deseo de otros,
sueños que se pierden,
a punto de llorar 
sobre los cadáveres.

Levanta la mano,
terminará muy pronto,
frito y grasiento,
respirando azúcar,
símbolo sagrado
de la era que se termina,
ocaso de un milenio,
aun sin abrir.

De pie, formado,
infesta el aire su aroma a muerto,
la carne que tuvo voz,
lanzada sin temor al fuego,
bebiendo agua cruda,
y resulta la imagen de 
una moneda sin cara,
cayendo con la gravedad,
cayendo directo en las sienes.


Ilustración: Nicola Samori

lunes, 17 de octubre de 2022

ORMAMENTAS

 

Encuéntrame distraído,
sosteniendo infinitas motas de polvo,
sean el sonido de tu voz, 
un secreto recóndito
que sólo yo pueda percibir.

Todo lo que deseé,
andar en círculos en una 
habitación a oscuras,
con los parpados cerrados,
paciencia quemándose 
en un extremo,
siguiendo lo último 
de tu voz,
un eco sin miedo.

Habré encontrado un retrato,
tuyo, detenido con un clavo
en mi memoria,
dime, cuál debería ser mi 
siguiente pecado,
besar un fuego en los labios,
distraerme con cualquier rostro, 
que aparezca en mis sueños, 
eres tú, 
un voraz fantasma.

Préstame tu mano eternamente, 
mi condena,
mi enajenación,
succionando la mugre bajo
tus uñas, perdonando mis temores,
golpeando mis mejillas,
con la palma de hierro
de tus intenciones benignas.

No sé quién habría de ser,
hoy y por el resto de lo dure el día,
con las cortinas caídas,
con el suelo percudido en mi andar,
trasnochado en medio de la nada, 
resuelto a consumir el aire,
a encontrar un espejo
donde pueda verte.

Y espero encontrar tu nombre,
entre la sangre de cada ampolla,
ruego sin hacerlo,
el dolor tras cada paso,
en manos del destino sin serlo,
recordando por dónde llegué,
por qué la vida torna enfermedad,
eres mi respuesta,
la promesa.
y nosotros nunca moriremos.

Empujaré tus dedos
contra mis ojos...

y nunca moriremos.



Ilustración: William Blake

CONDENACIÓN

 

Una historia a dos voces,
acusaciones en la palma de tu mano,
un corte profundo en la carne,
tu voz, la cuchilla,
su filo, al borde de mis parpados.

Serán lágrimas de sangre,
las que rieguen los prados de tu jardín,
frondosos y brillantes,
donde el arrepentimiento 
se atora en mi garganta,
la culpa, la condenación,
sustituyendo racimos de sustento,
sin hambre ni sed.

¿Qué significa esta justicia?
Tan alejada de lo que quiero,
de lo que siento, 
dolorosa como una herida en el pecho,
tendrás algún gesto de piedad para mi,
tendrás una cura para esta ceguera,
un final para esta historia.

Todo el placer que conocimos,
toda la buenaventura en medio de esta vida,
juventud que se quema lento,
aquí, en un pensamiento,
en un sueño, en la eternidad de la fe,
desamparados y sin ver la luz.

Y puedo hablar,
iniciando con una promesa,
rápida como centella de revólver,
y aquí, en este momento, vacilante,
entre el aire, el polvo, la luz,
puedes continuar andando,
prometo para ti,
un amor tan grande,
y para mi, 
condenación.

Una herida que sacie
mis días cuyo fin,
es sumirse en la entera
oscuridad.


PIEDAD

 

Otro año que brota en primavera, 
temporada libre para el amor, 
corolas abren y se queman,
bajo la incandescencia del sol,
después de una llovizna,
¿hallarán sacrificio o salvación?

Un amor superior

Intentando no tiritar,
sobre las huellas que nos llevan
siempre en reversa,
cuál es la mejor oportunidad
para olvidar la espina que 
lentamente se entierra,
resintiendo el peligro de la carne,
en estas palabras,
cuando la vida termine.

Condenación,
juicios que devoran,
piedad, piedad, 
el costo más alto,
la culpa...

E ignora los dolores que
agreden el corazón,
bajo tu sombra,
ensombreciendo la luz
que despiden tus ojos,
incinerando en un deseo
los meses en silencio,
esperanza convertida en infierno,
existiendo únicamente
para perjudicar.

Incluso en la etapa más encarnizada,
vendrá de nuevo el amanecer.




Ilustración: Bartolomé Bermejo

viernes, 30 de septiembre de 2022

LAS PALABRAS (ME DESOBEDECEN)

 

Hoy somos normales,
un par de máscaras sonrientes
de ojos tristes,
andando malheridos,
somos una palabra que desobedece,
la verdad fluyendo a través
de la mentira.

Somos tiempo,
un par de manos rojas, 
cortes de carne fluctuante,
un lago cristalino de ruido,
compañeros en plena explosión,
andando perdidos en el mundo negro,
somos eco, aullidos, el fin del camino,
caníbales escapando de su destino. 

¿Quién llorará?
Sobre los sueños del arrabal,
sobre los huesos convertidos
en polvo, en lágrimas,
una suplica de amuleto
que reviva esta suerte
y su eterna maldición aleje.

La eternidad es blanca,
una lóbrega concepción,
abundante en plumas,
como un ángel sin nombre
y son filosas como navajas,
cortando la retina,
incandescencia en el brillo
del sol, un páramo de fuego,
infinito como el sonido
inextinguible de las manecillas,
y eres tú,
en vista de quien duda,
cayendo a través de las nubes,
sin decir nada.

¿A quién vas a llamar?
yendo hacia ningún lugar,
tal vez,
donde los recuerdos se pierden,
en redoble de intenciones muertas,
el buche sangrante de una bestia,
tal vez,
pertenecemos aquí.

Infelices y ciegos...

Somos ardor en carne nueva,
imaginación de extraviados
somos agua, 
el dolor que siempre regresa,
somos cada palabra,
escrita a partir del llanto de las venas,
un sol rojo cual nuestros labios,
percances a suceder...

y es lo que dicen las palabras,
maleducadas,
en presencia de 
cada animal santo,
destinados para lo que nacimos,
sin más intención que desobedecer. 



lunes, 26 de septiembre de 2022

LA TORMENTA QUE TODO CORROE

 

Habrá pasado un tiempo,
de iniciada esta pesadilla,
un trémulo recorrido
por el sonido de una carcajada
en la oscuridad,
imaginando una vida distinta,
dispuesta a cubrirse 
con lo tórrido de la penumbra. 

Llovió toda la madrugada,
susurros insoportables,
lágrimas que no encuentran consuelo,
susurros tras las paredes,
frías, mudas, desolladas,
habrá pasado un tiempo,
de sellada la gris tumba.

Ah, penitencia,
lúgubre emancipación de fantasmas,
una cuerda áspera reposando sobre el cuello,
rasgando la carne,
procurando un silencio,
cada vez más próximo,
y después de la muerte,
permanecen los susurros.

Serán estos,
los que dicten sufrimiento,
corroe la tormenta,
helada, escurriendo afuera,
y alguien pareciera llamar,
una presencia sin motivo,
de rostro blanco, el silencio,
el dolor que jamás abandona.

Muy lejos,
donde el brillo de luna,
apenas ilumina,
y resulta más un guiño fatuo,
es destino de una cabeza,
arder en el profundo vacío,
ojos grises, labios tan rojos,
ocultando sus fauces,
esas que hablan únicamente
de destrucción,
habitando un corazón roto,
la tormenta que todo corroe.





Ilustración: Hans Arnold

A MEDIA LUZ

 

De mi para ti,
un deseo,
a media luz iluminando tu rostro,
pero no el color de tus ojos,
el movimiento de tus labios,
es la sombra de este mundo,
contorno de mi imaginación.

Algo en la oscuridad,
despierta entre susurros,
deslizándose por tu aliento, 
en lo profundo de tu sueño,
en la sumisión de los pensamientos,
el trance de nuestros cuerpos,
los surcos del aire que no espera.

***

A media luz,
la soledad suprime el alma.

Media vida,
para nacer de un pétalo negro,
el vacío, 
el sabor amargo,
media vida,
esta poesía es el camino,
media luz frente al espejo,
exorcizando el miedo, 
un párpado a la vez,
es ceguera, 
es el silencio. 


martes, 20 de septiembre de 2022

PERDIDO EN LA NADA

 

Despiertas a mitad de la noche,
descubriendo tus labios tan secos
como dos perlas de arena,
permites inundar tu mirada
por la anchura del firmamento,
tan lejano, tan solitario,
despiertas para confirmar que 
no estabas dormido,
tus manos tiritan,
manchadas con la oscuridad.

Tu cuerpo es el infierno,
ardiendo lento en agua,
burbujea y grita, 
estás imaginándote muriendo,
tras una ola de comezón,
tras los pasos de un latido
que nunca volverá.

Golpeas la puerta,
el cristal parpadea como lo
hacen las estrellas,
decides dejarlo pasar,
cabalgando hacia la nada,
en un sueño tras otro,
las pastillas caen al suelo,
dos o tres gotas de medicamento,
significan medio día cerrado.

Qué hay de tus alas, vaquero,
tus recuerdos convertidos en ceniza,
y qué fueron de tus días en libertad,
brincando fuera de la reja,
tirando las monedas,
el eco de la victoria,
es una castración publica,
es la muerte de tus sueños.

perdido en la nada.


miércoles, 14 de septiembre de 2022

ATRAPADO EN UN PLANETA BLANCO

 

Hubiste dibujado las alucinaciones,
bajo tu almohada esta noche,
tal como en tus días de niñez,
tal como una píldora de color verde
en tu boca, el eco de una voz muerta
en el centro de tu cabeza.

Quisiste morir en cada momento,
atestiguando el fin del mundo
una y otra vez, dejando de lado
el polvo, el desorden, los templos
que se derrumban bajo el cielo,
jamás acordaste cuál era el reino
y dónde comenzaba tu infierno.

Frente al espejo,
un rostro azul te miró desconfiado,
infantil y silencioso,
distraído como lo eres tú,
instando la noche a llegar temprano,
las palabras perdieron sentido,
tus sueños, un abismo hondo
y negro, no trates de mirarlos,
de recordar o sentir el brillo del sol,
hoy, es el cañón de un arma...

Y pareciera el momento de perdonar,
la ceniza que desprenden tus ojos,
la nostalgia indomable gritando 
desde tu pecho, por tus manos,
formando en el aire hueco,
una sonrisa congelada en el tiempo,
buscando lo que nunca tendrá,
un deseo nonato e imposible.

 ¿Cuál es el punto?
De permanecer en la misma edad
por siempre, la juventud es dolor
y electricidad, disgusto eterno,
rejas que aprisionan, incandescentes,
mortales, un punto negro perdido en
el fondo del universo.

¿Cuál es el motivo de los sentimientos?
Coludidos con el silencio de la nada,
un dibujo quemado,
rayones teñidos sobre las paredes,
el ruido que jamás desaparece,
las alucinaciones de tu niñez,
apurando la caída de la noche,
sin remedio, sin Dios, sin voz,
y tú, con todo el miedo detrás,
atrapado en un planeta blanco.


domingo, 11 de septiembre de 2022

EL ESCAPE

 

Planeé mi escape,
cuando una carta en mi destino
reveló el avión en llamas,
planeé escapar,
un jueves cuando todavía 
no despertaba.

La vida se materializó en una pintura,
acuarelas invadiendo el óleo sobre tela,
una escena con rostros negros,
murciélagos vistiendo calcetines rojos,
tantas fueron las nauseas,
sus miradas pesando una tonelada.

Soñé que bebíamos sangre y cantábamos,
tomé un revólver sin balas,
detonaciones directo a la nada,
cubrí mi rostro con una bolsa negra,
inicié la grabación,
inicié mi interrogatorio.

Vi algo que no debía,
un secreto guardado sin llave,
debajo del sol todos los días,
afuera en las calles,
 planeé escapar cuando las 
televisiones estuviesen apagadas,
planeé saltar desde un puente,
un jueves antes de la medianoche.

Nunca es suficiente,
invocando cualquier esperanza
de pie bajo las estrellas,
provocando un incendio,
tirándote los dientes con una piedra,
golpeando una y otra vez
contra tu cabeza,
nunca es suficiente,
de aquí a la eternidad.



Ilustración: Gustave Doré

ESE GIGANTE

 

Honor entre participes de cualquier declive

sombras de una mirada

estandartes rojos, 

manos heladas

acierta la verdad tras la adivinanza

un motivo tras otro para 

lanzar carne al abismo.


Síntomas que aparecen con la noche

este es el lugar

un cuerpo sin vida

una mente colmada de olvido

a pesar de los días

el polvo desvanece

el polvo encandila las bocas.


No existen nombres

que se petrifiquen

atados para siempre 

sin humildad o luz

escapándose por cada palabra

a través de los ojos.


Honor entre los desiguales

consumidores de la tierra

un agujero profundo en el pecho

donde ríe aquel corazón negro

uno, a expensas de su destino

encontrándose perdidos

tras el último dejo de sonido

de la muchedumbre de las olas.


jueves, 8 de septiembre de 2022

FLUX(1)

 

Encontré un trabajo,
encontré la vida,
frívola como puede ser,
llené la forma,
pero no me quedaré.

El agua es para el océano,
las monedas para el suelo,
yo sólo sé de sueños,
no me quedaré.

Este es un drama entre lápices,
las cuentas no salen,
tantas personas
colocándose en fila,
tirándose por el borde,
tienen nombre y apellido,
familia y hogar,
tienen trabajo,
una vida,
esperando su turno 
para morir.

Esta es la mejor oportunidad,
el sabor, el olor, la textura,
maravilloso por siempre,
dinero que florece en el cielo,
cenizas que nunca verán
la luz del día.

Sólo los perros olfatean sus traseros,
pregúntale a la gente porqué,
este es un mundo muy grande
y divertido,
bajo las suelas de zapatos,
todos conocemos nuestro lugar.

Sin saber el motivo,
el dinero está en el bolsillo,
pantallas por ojos 
y la champaña de San Francisco,
no puedo, no me quedaré,
limpiando mi nombre,
el aroma de la desolación.

La lista está colocada,
de comestibles,
de útiles,
la verdad está dicha,
enrevesada en el teclado,
la luz penetra la vista,
amarilla, revestida con tacones,
desapareciendo del espejo,
esta es la vida 
nunca deja marca,
pero arde como una herida

corta las palabras

corta 

el 

dinero

con tu mano

es el

filo